«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Washington busca multiplicar el ritmo de fabricación

La Administración Trump pisa el acelerador armamentístico: adjudica casi 20.000 millones para disparar la producción de misiles Tomahawk

Misil Tomahawk. Europa Press.

Estados Unidos prepara un nuevo salto en su capacidad militar. El Departamento de Defensa ha anunciado este lunes un contrato de 22.900 millones de dólares —cerca de 20.000 millones de euros— con Raytheon para acelerar de forma drástica la producción de misiles Tomahawk y reforzar el arsenal de la Armada estadounidense.

La inversión busca garantizar que las fuerzas navales y conjuntas de Estados Unidos dispongan de mayor capacidad de ataque de largo alcance ante un escenario internacional marcado por el aumento de las tensiones militares y la necesidad de reponer municiones a mayor velocidad.

«El Departamento ha pedido a la industria que amplíe la producción de municiones y Raytheon ha respondido a esa llamada», ha afirmado el subsecretario de Guerra para Adquisiciones y Sostenimiento, Michael P. Duffey. Según ha explicado, el contrato permitirá aumentar la capacidad estadounidense para equipar a sus Fuerzas Conjuntas y asegurar que sus militares puedan enfrentarse a las nuevas amenazas «en igualdad de condiciones».

Una inversión «histórica» para la Armada estadounidense

El secretario interino de la Armada, Hung Cao, ha calificado el contrato de «histórico» y ha situado el fortalecimiento de la potencia de fuego estadounidense entre las grandes prioridades de Washington. «Garantizar que nuestras fuerzas navales y conjuntas dispongan del poder de fuego letal que necesitan para disuadir la agresión y proteger el territorio nacional es una prioridad absoluta», ha señalado.

Cao sostiene que la nueva inversión permitirá acelerar la entrega de misiles Tomahawk a una velocidad sin precedentes. El objetivo del Pentágono no pasa únicamente por comprar más proyectiles, sino por transformar la capacidad industrial que los produce.

Washington pretende ofrecer a sus contratistas militares suficiente estabilidad financiera y previsibilidad para que puedan ampliar plantillas, aumentar líneas de producción y reforzar las cadenas de suministro necesarias para mantener un ritmo sostenido de fabricación.

Más Tomahawk para afrontar las nuevas amenazas

El Tomahawk constituye una de las principales armas estadounidenses para realizar ataques de precisión a larga distancia desde plataformas navales.

El nuevo contrato pretende garantizar una capacidad crítica de ataque con la que Estados Unidos pueda responder a amenazas modernas y mantener suficiente munición disponible para eventuales escenarios de alta intensidad.

La apuesta refleja además una preocupación creciente dentro del Pentágono por la capacidad real de la industria occidental para producir armamento al ritmo que exigiría un gran conflicto prolongado.

La acumulación de tensiones internacionales ha obligado a Washington a revisar tanto sus existencias como la velocidad a la que pueden ser reemplazadas.

Fondo newsletter