«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Falsos abogados aprovechan el caos migratorio heredado

La ofensiva migratoria de Trump destapa una industria millonaria de estafas a inmigrantes ilegales: redes criminales cobran decenas de miles de dólares por trámites

inmigrantes
La policía de California deteniendo a uno de los estafadores. Redes Sociales.

La política migratoria de Donald Trump está dejando al descubierto una industria fraudulenta que durante años se ha beneficiado del descontrol fronterizo, la inmigración ilegal y las falsas expectativas de regularización. Falsos abogados, supuestos notarios y organizaciones ficticias están cobrando miles de dólares a inmigrantes que buscan evitar la deportación o conseguir documentos para permanecer en Estados Unidos, según reporta The Economist.

Uno de los casos más graves ha sido descubierto en Florida. La Fiscalía acusa a un hombre, su esposa y otros dos implicados de operar una falsa firma jurídica bajo el nombre de «Legacy Imigra» desde un local abandonado de Orlando. Según la investigación, la red habría estafado más de 20 millones de dólares a centenares de inmigrantes, principalmente brasileños, en al menos cuatro estados.

Los acusados ofrecían servicios jurídicos inexistentes, presentaban solicitudes fraudulentas de asilo y retenían los documentos originales de sus clientes para presionarlos y continuar cobrando.

Jueces falsos y vistas judiciales simuladas a inmigrantes

En Nueva York, las autoridades federales investigan una trama todavía más sofisticada, integrada presuntamente por varios ciudadanos colombianos. Los sospechosos no sólo se hacían pasar por abogados. También vestían togas judiciales y uniformes policiales, organizaban audiencias falsas mediante videollamada y entregaban documentos con sellos gubernamentales falsificados.

En algunos casos llegaron a convencer a sus víctimas de que no acudieran a vistas judiciales reales. Esa maniobra dejó a los inmigrantes todavía más expuestos a órdenes de deportación. Las investigaciones muestran hasta qué punto el sistema migratorio estadounidense se convirtió en terreno fértil para redes criminales durante años de fronteras débiles, procedimientos saturados y promesas políticas de regularización.

La ofensiva de Trump ha elevado el número de detenciones migratorias y ha reducido las expectativas de permanecer indefinidamente en el país mediante recursos y solicitudes sin fundamento. Este endurecimiento ha provocado que más inmigrantes busquen protección legal con urgencia, una desesperación que los estafadores utilizan para vender soluciones imposibles.

El negocio de los falsos «notarios»

El fraude migratorio no es nuevo. Durante décadas, individuos sin formación jurídica se han presentado ante comunidades hispanohablantes como «notarios». En muchos países iberoamericanos, la palabra designa a un jurista altamente cualificado. En Estados Unidos, sin embargo, un notary public sólo está autorizado para certificar firmas y documentos y no puede ofrecer asesoramiento legal.

Las redes fraudulentas explotan deliberadamente esa confusión. En ciudades como Los Ángeles, falsos gestores han captado clientes fuera de los tribunales y han recorrido barrios de inmigrantes ofreciendo servicios móviles sin las acreditaciones necesarias. Ahora, el fraude se ha trasladado masivamente a internet.

Los estafadores utilizan Facebook, TikTok y WhatsApp para suplantar a abogados reales y organizaciones caritativas. Cerca de un tercio de las delegaciones de Catholic Charities habrían sufrido algún tipo de suplantación. Una de las víctimas llegó a pagar 50.000 dólares a una organización que creía vinculada a la Iglesia católica antes de descubrir que nunca había sido cliente de la entidad verdadera.

La inteligencia artificial multiplica las estafas

La utilización de inteligencia artificial ha permitido a los delincuentes fabricar vídeos falsos de abogados reconocidos. Ángel Leal, un abogado migratorio de Miami, descubrió grabaciones manipuladas en las que parecía entregar documentos a familias inmigrantes o asesorar a detenidos esposados.

Desde marzo ha logrado eliminar más de 6.400 perfiles falsos creados con su nombre. Otros abogados han denunciado que las plataformas digitales se niegan en ocasiones a retirar cuentas clonadas pese a las evidencias de suplantación.

Los fraudes prosperan porque muchas víctimas temen denunciar ante las autoridades debido a su situación migratoria. Los delincuentes saben que quienes se encuentran ilegalmente en el país tratarán de permanecer fuera del radar policial incluso después de perder sus ahorros.

Fronteras firmes y persecución contra los estafadores

Los casos de Florida y Nueva York demuestran que el endurecimiento migratorio debe ir acompañado de una ofensiva contra quienes se lucran con falsas promesas de asilo y ciudadanía.

La Administración Trump ha situado nuevamente el cumplimiento de la ley en el centro de la política migratoria. Entrar o permanecer ilegalmente en Estados Unidos no puede convertirse en una vía automática hacia la regularización, ni las mafias deben seguir explotando las brechas del sistema.

El caos heredado no sólo perjudica a los ciudadanos estadounidenses y a quienes emigran legalmente. También convierte a los propios inmigrantes ilegales en presas fáciles para traficantes, falsos abogados y redes que les venden documentos, procesos judiciales y futuros que no existen.

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