El partido soberanista Alternativa para Alemania (AfD) está ultimando una ofensiva política contra las organizaciones de izquierda que reciben financiación estatal. Según ha revelado el diario Bild, el diputado Sebastian Maack lidera una iniciativa dentro del Bundestag para revisar y recortar el apoyo económico que el Gobierno federal destina a través del programa Democracia Viva, dotado con 182 millones de euros anuales entre 2025 y 2032.
Según denuncia AfD, buena parte de esos fondos acaba beneficiando a asociaciones con vínculos con la extrema izquierda, a pesar de que oficialmente el programa tiene como objetivo «fortalecer la democracia y la convivencia pacífica y respetuosa».
La estrategia contempla la creación de cuatro grupos de trabajo internos encargados de analizar en profundidad el uso de esos recursos. Los equipos elaborarán preguntas parlamentarias, recopilarán información sobre las ONG implicadas, y estudiarán los fundamentos legales que podrían permitir impugnar sus actividades. Uno de los grupos se dedicará expresamente a buscar posibles infracciones legales o irregularidades administrativas, mientras que otro explorará la vía judicial mediante eventuales demandas.
El diputado Maack ha confirmado públicamente la ofensiva: “Hay que frenar el mal uso del dinero de los contribuyentes para las ONG de izquierda”. Según Bild, al menos 40 parlamentarios de AfD ya han respaldado el plan.