La Fiscalía alemana ha abierto una investigación por corrupción en la oficina de inmigración de la ciudad de Bielefeld, donde varios empleados municipales son sospechosos de expedir permisos de residencia permanente a cambio de pagos de miles de euros, en un nuevo escándalo que vuelve a poner en cuestión la gestión migratoria en Europa.
La fiscalía de Bielefeld confirmó a la emisora pública WDR que cuatro personas están siendo investigadas por cohecho, aceptación de sobornos y concesión y aceptación de ventajas indebidas. Entre los sospechosos figuran dos empleados del ayuntamiento, un intérprete y una cuarta persona que, según los investigadores, habría obtenido inicialmente un permiso de residencia y posteriormente colaborado en las presuntas actividades delictivas.
De acuerdo con la investigación, los hechos abarcan al menos 15 casos ocurridos entre septiembre de 2023 y octubre de 2025. En uno de los episodios más graves, se habría producido un pago de 4.000 euros a cambio de un denominado permiso de establecimiento, documento que otorga la residencia permanente en Alemania y que es considerado uno de los mayores privilegios administrativos para los inmigrantes.
Los fiscales también analizan denuncias según las cuales se habrían pagado sobornos para acelerar citas en la oficina de inmigración, un cuello de botella habitual que, según diversas fuentes, se habría convertido en una oportunidad de negocio ilegal para intermediarios y funcionarios corruptos.
En el marco de la investigación, se llevaron a cabo registros domiciliarios en noviembre y diciembre de 2025. Según informó WDR, las actuaciones no se limitaron a las viviendas de los sospechosos, sino que también alcanzaron oficinas de la propia autoridad de inmigración de Bielefeld, donde se incautaron dispositivos electrónicos y documentación relevante.
Para obtener el permiso de residencia permanente, los solicitantes deben cumplir estrictos requisitos legales, como disponer de un permiso de residencia válido, haber cotizado al sistema de pensiones durante al menos cinco años, acreditar ingresos suficientes y demostrar un buen dominio del idioma alemán.
Tras destaparse el escándalo, los dos empleados municipales implicados fueron suspendidos de sus funciones a la espera del resultado de la investigación. El alcalde de Bielefeld, Christian Bauer, anunció además que la oficina de auditoría municipal será reconvertida en una unidad anticorrupción con el objetivo de esclarecer lo ocurrido y depurar responsabilidades.
Este caso no es un hecho aislado. En septiembre del año pasado, una investigación conjunta de NTV, RTL y la revista Stern destapó un negocio masivo de certificados falsos de idioma e integración que se comercializaban incluso en TikTok para obtener permisos de residencia y ciudadanía alemana. Meses antes, en julio de 2024, miles de personas habrían viajado a Alemania con documentos fraudulentos, con embajadas y consulados alemanes presuntamente implicados.