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No incluye a los refugiados ucranianos

Alemania recibió 350.000 solicitudes de asilo de extranjeros el año pasado

Inmigrantes en Alemania. Europa Press

El año recién concluido ha visto un espectacular aumento del 51,1% de las demandas de asilo en Alemania, una población que acapara cada vez más los miles de millones de euros del contribuyente de las ayudas sociales. Según datos de la Oficina Federal de Migración y Refugiados, las solicitudes de asilo aumentaron hasta 350.000 el año pasado bajo la coalición izquierdista gobernante frente a las 217.774 solicitudes de 2022.

Los datos muestran que la mayoría de los solicitantes llegaron de Siria (105.000), Turquía (63.000) y Afganistán (54.000). La oficina federal emitió decisiones sobre 261.601 solicitudes, aprobando el 51,7%.

Un dato especialmente llamativo es que está aumentando incluso la cifra de solicitantes de asilo procedentes de Turquía, un país aliado dentro de la OTAN. «Esto no es aceptable en un socio de la OTAN y candidato a la adhesión a la Unión Europea», ha declarado la vicepresidenta del grupo parlamentario de la CDU, Andrea Lindholz.

El informe muestra que también crecieron las solicitudes de asilo desde América del Sur en diciembre, donde Venezuela ocupó el séptimo lugar general, con 431 solicitantes, mientras que Colombia ocupó el octavo lugar, con 372.

Pero el panorama es peor del que pintan estos datos. Están excluidos de estas cifras, por ejemplo, los extranjeros que el propio gobierno «importa» directamente desde los países de origen de los inmigrantes a expensas de los contribuyentes alemanes bajo un plan para «personas particularmente vulnerables». El espectacular aumento de las solicitudes de asilo tampoco incluye a los 1,1 millones de refugiados ucranianos que han llegado a Alemania desde el inicio del conflicto con Rusia, ni incluye la inmigración ilegal, que se ha disparado en los últimos meses y ha llevado al Gobierno federal a imponer más controles fronterizos restrictivos.

Los datos llegan en un momento en que el público se está rebelando contra la inmigración masiva, con una mayoría de alemanes diciendo que hay más problemas que beneficios debido a la inmigración masiva, todo en medio de costes crecientes y cargas de deuda en espiral. Y el Gobierno mientras está luchando por recortar servicios y aumentar los impuestos en una variedad de sectores empresariales en gran parte por el creciente coste de los inmigrantes.

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