Las autoridades de Francia han bloqueado la importación de una partida de pimientos procedentes de Tailandia en la que al realizar un control fronterizo se detectó una elevada presencia de residuos de pesticidas, en concreto de la sustancia flonicamida.
El rechazo en frontera a esa importación ha permitido que los pimientos tailandeses no llegaran a los supermercados. Ase ha protegido así la salud de los consumidores.
Se ha planteado a continuación su reenvío a origen o su destrucción en el país francés, según recoge el portal Hortoinfo.
Cabe señalar que la flonicamida es una sustancia insecticida que actúa por contacto e ingestión, y se utiliza contra el pulgón y la mosca blanca. Tiene efecto sobre pulgones en aplicaciones foliares y frente a estadios inmaduros de las moscas blancas en aplicaciones realizadas a través del riego después del trasplante. Es un producto que puede causar temblores o mareos y que, en caso de ser ingerido, provoca náuseas, incomodidad abdominal y diarreas.
En Francia, el partido Agrupación Nacional, aliado de VOX, alerta de la llegada de productos agrícolas de terceros países y se opone frontalmente a acuerdos como el de Mercosur. Considera que el tratado representa «una amenaza para la soberanía alimentaria de Francia y una competencia desleal para sus agricultores y ganaderos».