Alice Weidel se afianza como la figura política con mayor respaldo ciudadano en Alemania. Una encuesta reciente del instituto Insa para Bild sitúa a la líder del partido soberanista Alternativa para Alemania (AfD) como la opción preferida si los alemanes pudieran elegir directamente a su canciller.
El 26% de los encuestados elegiría a Weidel, una cifra que la coloca por delante del líder de la CDU y actual canciller, Friedrich Merz, que obtendría un 20%, y del dirigente socialdemócrata Lars Klingbeil, que apenas alcanzaría el 12%. El resultado confirma la capacidad de Weidel para atraer apoyos más allá de su electorado tradicional y refleja el debilitamiento de los partidos que han dominado la política alemana durante décadas.
El sondeo también deja un mensaje contundente sobre la crisis de representación en Alemania. Un 31% de los ciudadanos afirma que no elegiría a ningún candidato como canciller, un dato que evidencia el profundo desgaste del sistema político y el desencanto con las alternativas que han gestionado el país en los últimos años. En ese contexto, Weidel aparece como la dirigente que mejor canaliza el descontento y ofrece una referencia clara frente a un panorama dominado por la incertidumbre.
Dentro de la AfD, su liderazgo resulta aún más sólido. El 92% de los votantes del partido desea que Weidel tenga mayor influencia política, una muestra de respaldo interno que la consolida como la principal referencia de la formación. Este apoyo contrasta con el rechazo que genera Björn Höcke, una figura controvertida que no logra el mismo consenso entre los simpatizantes.
Mientras Weidel refuerza su posición, el Gobierno federal sigue sin recuperar la confianza ciudadana. Sólo el 21% de los encuestados se declara satisfecho con su gestión, un suspenso que refleja la desconexión entre el Ejecutivo y una sociedad cada vez más crítica.