«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Caos penitenciario en Italia

Bandas de reclusos extranjeros convierten una prisión italiana en una zona de guerra: desatan una batalla campal y dejan cinco agentes heridos

Imagen de archivo de una prisión. Europa Press.

Una nueva explosión de violencia en las cárceles italianas ha dejado cinco funcionarios de prisiones heridos después de una pelea multitudinaria entre grupos de presos extranjeros en el centro penitenciario de Frosinone, al sur de Roma, según recoge Remix News.

El enfrentamiento comenzó como una disputa verbal entre dos grupos de internos extranjeros, pero rápidamente degeneró en una batalla campal con amenazas, agresiones y armas improvisadas. Los funcionarios intervinieron para restablecer el orden, pero fueron atacados por los reclusos.

Según han denunciado sindicatos penitenciarios, los internos emplearon palos, objetos punzantes, taburetes, bombonas de gas y cafeteras durante el altercado, convirtiendo la prisión en un escenario de extrema violencia.

Los cinco agentes heridos tuvieron que ser trasladados al hospital de Frosinone con contusiones, cortes, una fractura en un dedo y lesiones en la mandíbula. Todos fueron dados de alta posteriormente con un pronóstico aproximado de diez días.

El Sindicato Autónomo de Policía Penitenciaria y el Sindicato de Policía Penitenciaria han advertido de que el episodio confirma la situación de máxima tensión que vive el centro, marcada por el hacinamiento, la falta de personal y la presencia de internos especialmente violentos.

Angelo Vittiglio, responsable regional adjunto del Sindicato de Policía Penitenciaria, calificó lo ocurrido como «otro ataque más» y reclamó el traslado inmediato de los presos más conflictivos a otros centros para evitar que sigan comprometiendo la seguridad de la prisión.

Los sindicatos denuncian que sus advertencias han sido ignoradas durante meses. «Hemos pedido repetidamente el traslado de los internos más violentos, incluso fuera del distrito, pero nuestras solicitudes han caído en saco roto», señalaron.

La cárcel de Frosinone se suma así a una crisis penitenciaria más amplia en Italia. El sistema arrastra problemas estructurales de sobrepoblación y falta de efectivos, mientras los funcionarios alertan de que el control interno se vuelve cada vez más difícil.

La situación ha obligado al Gobierno de Giorgia Meloni a estudiar medidas delicadas ante el desbordamiento de las prisiones. Según datos publicados en Italia, más de 144.000 condenados cumplen actualmente penas fuera de prisión mediante medidas alternativas, de los cuales más de 30.000 son extranjeros, alrededor del 21% del total.

Entre los extranjeros bajo medidas alternativas, el grupo más numeroso procede de países africanos, con especial presencia de marroquíes, tunecinos y nigerianos, además de albaneses y rumanos.

Italia ya vivió en 2024 una oleada de disturbios en prisiones de Turín, Bari y Roma, con episodios de extrema gravedad, incluido el secuestro de una enfermera y agresiones a trabajadores penitenciarios.

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