Viena tendrá que recurrir a agentes procedentes de otros seis estados federados de Austria para reforzar la seguridad nocturna ante el aumento de la delincuencia juvenil y los episodios violentos protagonizados en determinados barrios por grupos de jóvenes de origen inmigrante.
Un total de 48 policías adicionales serán destinados a la capital durante un máximo de tres meses a partir de septiembre. Procederán de Carintia, Salzburgo, Estiria, Baja Austria, Alta Austria y Burgenland y prestarán apoyo especialmente durante las noches y en las zonas consideradas puntos calientes de criminalidad.
La medida prolonga los refuerzos temporales que Viena recibe ya desde agosto, cuando comenzaron los desplazamientos diarios de policías desde otros territorios. El Ministerio del Interior sostiene que el objetivo es reforzar la presencia policial durante los meses en los que más personas permanecen de noche en parques, calles y otros espacios públicos.
Peleas entre grupos, disputas territoriales y cuchillos en Favoriten
Uno de los principales focos de preocupación se encuentra en Favoriten, uno de los distritos más multiculturales de Viena. Una orden operativa conocida por medios austríacos señala especialmente varios parques del distrito, donde la Policía viene detectando problemas relacionados con grupos juveniles migrantes, rivalidades entre bandas, disputas por el territorio y agresiones con arma blanca.
El documento también menciona un incremento de los delitos violentos, robos, daños contra la propiedad y tráfico o consumo de drogas.
El director de la Policía Federal, Michael Takács, sostiene que el nuevo sistema permite trasladar rápidamente efectivos hacia las zonas que soportan una presión criminal extraordinaria. El hecho de que Viena necesite importar agentes de prácticamente todo el país ha abierto, sin embargo, un duro debate político.
El FPÖ: «La Policía paga el precio de la política de fronteras abiertas»
El Partido de la Libertad de Austria (FPÖ) acusa al Gobierno federal y a las autoridades vienesas de haber permitido que la situación se deteriorara hasta el punto de necesitar policías destinados habitualmente a otras regiones.
El diputado Reinhold Maier considera que los agentes están siendo utilizados como «parches» para compensar las consecuencias de años de política migratoria. «Nuestros policías están siendo utilizados como solución de emergencia para la fracasada política de puertas abiertas de los partidos del sistema», ha denunciado.
A su juicio, son ahora los agentes quienes deben «pagar el precio» de las «fronteras abiertas» y de un sistema judicial excesivamente indulgente. El FPÖ advierte además de que retirar policías de otros estados para trasladarlos a Viena podría generar nuevos problemas de seguridad en las regiones de origen.
Los sospechosos de entre 10 y 14 años se han más que duplicado
La inquietud no se limita a incidentes aislados. Los datos oficiales del Ministerio del Interior muestran un fuerte crecimiento de la delincuencia entre los menores más jóvenes. En 2015 fueron identificados en Austria aproximadamente 5.150 sospechosos de entre 10 y 14 años. En 2024 la cifra había ascendido hasta 12.049, más del doble en menos de una década.
La situación resulta especialmente llamativa en Viena, donde la Policía registró durante 2025 5.983 sospechosos de entre 10 y 14 años. Los responsables de distintos distritos de la capital llevan meses alertando de peleas repetidas, robos, vandalismo y agresiones, con una presencia cada vez mayor de menores de 14 años.
Al encontrarse por debajo de la edad de responsabilidad penal, el tratamiento jurídico de estos casos se ha convertido también en uno de los grandes debates sobre seguridad en Austria.
Una veintena de robos en apenas unas semanas
El problema tampoco se limita a Favoriten. Dirigentes del FPÖ han denunciado alrededor de 20 robos en establecimientos durante las últimas semanas en distritos como Währing y Alsergrund, zonas tradicionalmente consideradas más seguras.
El partido sostiene que la extensión de estos episodios muestra que la delincuencia que antes se concentraba en determinados barrios está alcanzando progresivamente otras zonas de la capital.