La Comisión Europea ha confirmado este viernes 116 millones de euros para apoyar 13 proyectos de «recuperación y restauración» de aguas y fondos marinos que se desarrollarán en regiones del océano Atlántico y el Ártico, el mar Mediterráneo, el mar Negro, el río Danubio, el mar Báltico y el mar del Norte.
Estos proyectos se centrarán en una serie de iniciativas como la conservación de las zonas marinas protegidas en alta mar, la protección de los hábitats de los peces migratorios, «la reducción del impacto medioambiental de la pesca», etc. En esta iniciativa participan tanto pymes como «organizaciones de investigación», autoridades locales, etc, según Bruselas.
Mientras, los pescadores denuncian los reglamentos con «permanentes» restricciones que arruinan su modo de vida. Los recortes ponen en grave riesgo la viabilidad del sector, agregan. Asimismo solicita mayor flexibilidad en la aplicación de sanciones por infracciones menores; medidas contundentes contra el etiquetado engañoso; y un plan para promover el relevo generacional.
La competencia desleal permitida por la Comisión Europea es también uno de los principales reclamos del sector pesquero español, y se refiere principalmente a importaciones de productos pesqueros de terceros países (extracomunitarios) que no cumplen las mismas exigencias en sostenibilidad, trazabilidad, condiciones laborales y control que las flotas españolas y europeas.
Muchos países exportadores hacia Europa no aplican las mismas normas: utilizan artes de pesca menos selectivas, no respetan vedas, y no garantizan condiciones laborales dignas para los trabajadores del mar. «Esto les permite ofrecer productos más baratos que compiten en desigualdad de condiciones con nosotros», concluyen.