«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Crece la Violencia sexual de extranjeros en Francia

Condenan a ocho años de prisión a un DJ guineano por violar a una mujer de 50 años tras una boda en Périgueux (Francia)

Vehículo de la Policía francesa. Redes sociales

Un tribunal criminal de la Dordoña ha condenado a ocho años de prisión a Ibrahima C., un DJ guineano de 30 años nacido en Guinea, por la violación de una mujer de unos cincuenta años a la que conoció en una boda celebrada en diciembre de 2023 en la ciudad de Périgueux.

Los hechos se produjeron tras la celebración, donde el acusado trabajaba como DJ. Según la reconstrucción judicial, la víctima, que se encontraba bajo los efectos del alcohol, se disponía a abandonar el lugar cuando el condenado la sacó por la fuerza del vehículo de un amigo y la introdujo en el suyo, pese a los intentos de algunos presentes por impedirlo. Posteriormente la trasladó hasta su domicilio, en el barrio de Toulon.

Durante el juicio, la mujer relató entre lágrimas que sufrió dos actos sexuales no consentidos. Explicó que pidió que no le hiciera daño y describió una penetración dolorosa como el recuerdo más vívido de aquella noche. Tras la agresión, fue encontrada deambulando por la calle en estado de shock y parcialmente desnuda. Un conductor la auxilió y la llevó a dependencias policiales, donde denunció los hechos e identificó al agresor en una rueda fotográfica.

Ibrahima C., que durante más de dos años negó la acusación alegando que la relación fue consentida, acabó reconociendo los hechos al inicio del juicio. Ante el tribunal declaró: «Ocurrió, lo admito y pido disculpas a la víctima». También reconoció que la mujer le manifestó que sentía dolor, y que fue entonces cuando comprendió que había hecho «algo que no debía».

La acusación sostuvo que se trató de una violación clara, mientras que la defensa intentó inicialmente presentar el encuentro como voluntario. Un perito psicólogo describió esa estrategia como una inversión acusatoria típica en perfiles inmaduros.

El condenado contaba con antecedentes por delitos menores, entre ellos conducción sin permiso y robo. Es padre soltero de dos hijos y procede de una familia numerosa. Durante el proceso afirmó haber recibido una buena educación y expresó arrepentimiento.

La víctima aseguró ante el tribunal que desde entonces vive con miedo, que no se siente segura al salir de noche y que ha perdido la confianza en los demás. La sentencia pone fin a un proceso que ha sacudido a la comunidad local y vuelve a situar en el centro del debate la violencia sexual en el país.

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