El canciller alemán, Friedrich Merz estudia una posible remodelación de su equipo de Gobierno tras la dimisión del jefe del grupo parlamentario conjunto de la CDU/CSU, Jens Spahn, quien abandonó el cargo después de verse sometido a una intensa presión política por la controversia generada al conocerse que había tenido un hijo junto a su marido, Daniel Funke, mediante un vientre de alquiler, una práctica prohibida por la legislación alemana.
En una entrevista concedida a la cadena pública ZDF y difundida este domingo, Friedrich Merz afirmó que la salida de Spahn abre la puerta a revisar la composición del Ejecutivo. «Puede ser una posibilidad para reflexionar sobre la composición del Gobierno», señaló el canciller, aunque evitó precisar el alcance o el calendario de una eventual reorganización ministerial.
Entre los nombres que se barajan para relevar a Spahn al frente del grupo parlamentario figuran el ministro de la Cancillería, Thorsten Frei, y el ministro del Interior, Alexander Dobrindt. Si cualquiera de ellos asumiera finalmente el liderazgo parlamentario, Merz tendría que cubrir la vacante que dejaría en el ministerio correspondiente.
Friedrich Merz explicó además que conoció hace una semana y media la decisión de Spahn y su marido de ser padres mediante una madre de alquiler. Según relató le advirtió de las dificultades políticas que podía acarrear la noticia.
«Pensé, ojalá maneje bien la comunicación y explique bien su decisión», indicó Merz, quien reconoció que no anticipó la magnitud de la polémica. A su juicio, la gestión comunicativa del caso contribuyó a amplificar una controversia que terminó afectando a la credibilidad del dirigente democristiano.
La situación se vio agravada porque Jens Spahn ya afrontaba críticas por la compra de mascarillas durante la pandemia, cuando ocupaba la cartera de Sanidad, debido a adquisiciones realizadas a precios superiores a los de mercado y que finalmente no llegaron a utilizarse.
Además, la controversia adquirió una dimensión política añadida porque la gestación subrogada está prohibida en Alemania y tanto la CDU/CSU como el propio Spahn habían defendido reiteradamente su rechazo a cualquier intento de legalización.
Merz reconoció que el rechazo interno quedó patente durante la jornada del sábado y explicó que, tras constatar la falta de respaldo de los líderes regionales de la CDU, comunicó esa situación a Spahn, quien presentó inmediatamente su dimisión mediante una carta dirigida a los diputados.