La Policía italiana ha detenido en Milán a un hombre nigeriano en situación ilegal acusado de agredir sexualmente a una mujer francesa en la estación de autobuses de Lampugnano, uno de los principales intercambiadores de transporte de la ciudad.
Los hechos ocurrieron el martes 19 de mayo, a última hora de la tarde, cuando un conductor de autobús alertó a las autoridades tras observar una situación sospechosa en una zona apartada próxima a la estación.
Según medios locales, los agentes destinados en el intercambiador fueron informados de que un hombre y una mujer parecían estar implicados en un episodio violento. La Policía acudió al lugar, separó a ambos y detuvo al sospechoso, evitando que la agresión continuara.
La víctima, una ciudadana francesa nacida en 1984, acababa de llegar desde el aeropuerto de Linate y se encontraba sentada con su equipaje cuando el sospechoso se acercó a ella bajo el pretexto de ofrecerle ayuda. De acuerdo con la investigación, la situación escaló rápidamente y el hombre habría recurrido a la violencia física y a amenazas para apartarla de la zona pública.
Las autoridades identificaron al detenido como C.I., un ciudadano nigeriano nacido en 2000 que se encontraba en Italia de forma ilegal. Durante la investigación, los agentes recuperaron imágenes de las cámaras de seguridad que respaldarían los testimonios recabados en el lugar.
La víctima fue asistida por los agentes de patrulla y por la Unidad de Protección de Mujeres y Menores, encargada de intervenir en casos de este tipo.
La Policía italiana ha señalado además que el sospechoso contaba con antecedentes por delitos como hurto, robo y resistencia a la autoridad, así como por un caso previo de presunta violencia sexual en 2019.
El caso vuelve a poner el foco sobre la inseguridad en estaciones, intercambiadores y zonas de tránsito de las grandes ciudades italianas, donde la combinación de inmigración ilegal, delincuencia reincidente y falta de control efectivo genera una creciente preocupación ciudadana.
El episodio se produce pocos días después de otro caso grave en el norte de Italia, donde un hombre arrolló a varios peatones en Módena antes de empotrar su vehículo contra un escaparate. Las autoridades señalaron entonces que el sospechoso, un italiano de origen marroquí de 31 años, habría actuado al menos en parte bajo un cuadro de malestar psiquiátrico