La Unión Europea destinará hasta 690 millones de euros a modernizar y ampliar la red eléctrica de Egipto dentro de un proyecto energético valorado en 1.600 millones de euros. La financiación europea incluirá un préstamo de 600 millones de euros concedido por el Banco Europeo de Inversiones —BEI— y hasta 90 millones en subvenciones procedentes de la Comisión Europea.
Según Bruselas, la actuación permitirá reforzar la infraestructura de transmisión eléctrica de Egipto e integrar hasta 22 gigavatios de energías renovables antes de 2030. La capacidad prevista sería suficiente para abastecer a unos diez millones de hogares, de acuerdo con las estimaciones difundidas por las instituciones comunitarias.
El proyecto contempla la modernización de subestaciones y líneas eléctricas en las regiones del mar Rojo y el golfo de Suez, dos zonas consideradas estratégicas para el desarrollo energético del país. El objetivo declarado es aumentar la capacidad de la red, reducir las pérdidas durante la transmisión y mejorar la estabilidad y fiabilidad del suministro.
El Ejecutivo comunitario calcula que la inversión facilitará la incorporación de 10,4 gigavatios de nueva generación renovable. La iniciativa también pretende contribuir a los objetivos energéticos fijados por Egipto para 2040 y reducir progresivamente la dependencia del país de los combustibles fósiles.
Las obras comenzarán previsiblemente en 2027, mientras que los primeros flujos de electricidad procedentes de las nuevas instalaciones renovables podrían incorporarse a la red a partir de 2028. El acuerdo fue presentado este lunes en Luxemburgo, coincidiendo con una reunión del Consejo de Asociación entre la UE y Egipto.
Se trata de la primera operación anunciada dentro de la Cooperación Transmediterránea en Energías Renovables y Tecnologías Limpias —T-MED—, el mecanismo creado para impulsar proyectos energéticos entre Bruselas y sus socios del Mediterráneo. La estrategia europea busca reforzar las conexiones energéticas con el norte de África y promover allí grandes instalaciones renovables.
La operación vuelve a plantear el debate sobre las prioridades de gasto de las instituciones comunitarias. Mientras numerosos países europeos afrontan redes eléctricas envejecidas, precios energéticos elevados y dificultades para financiar nuevas infraestructuras, Bruselas moviliza cientos de millones de euros para modernizar el sistema eléctrico egipcio.
La mayor parte de los fondos llegará en forma de préstamo, pero hasta 90 millones serán subvenciones del contribuyente europeo.