El Ministerio del Interior del Reino Unido ha puesto en marcha un proceso acelerado para resolver solicitudes de asilo ante el colapso del sistema y el retraso acumulado durante años. Según avanza The Telegraph, las autoridades británicas han comenzado a conceder protección internacional a inmigrantes sin realizar entrevistas personales, basándose sólo en un cuestionario extenso que los solicitantes deben completar.
El método consiste en que la persona aporte lo que el Gobierno considera «pruebas suficientes» para acreditar su identidad, su procedencia y los motivos que la llevaron a huir de su país. Con esa información escrita, los funcionarios pueden tomar una decisión sin entrevista presencial. El formulario advierte a los solicitantes de que existe «una gran cantidad de personas esperando decisiones en el sistema de asilo del Reino Unido» y que, si aportan pruebas suficientes, el Ministerio «puede tomar una decisión utilizando la evidencia escrita en su cuestionario».
El procedimiento también permite que los funcionarios rechacen solicitudes sin entrevistar a la persona cuando detectan pruebas contradictorias, inconsistentes o insuficientes. Este modelo se aplica especialmente a solicitantes de países con altas tasas de aprobación.
La documentación exigida incluye pruebas de identidad, país de origen, razones de huida, recorrido hasta llegar al Reino Unido y su historial laboral.
El ministro del Interior en la sombra, Chris Philp, ha denunciado la normativa y ha acusado al Gobierno de «abrir las puertas de par en par y otorgar concesiones de asilo sin siquiera molestarse en entrevistar a la gente«.
Este enfoque acelerado no es nuevo. El anterior Gobierno conservador recurrió a él para intentar reducir un retraso que superó las 100.000 solicitudes.
Hasta septiembre de 2025, el Reino Unido registró un récord de 110.051 solicitudes de asilo. Es el segundo año con mayor volumen de llegadas en embarcaciones pequeñas: 39.294 personas.
Pese al aumento de las peticiones, el Ministerio del Interior logró reducir el retraso en un 36%, situándolo en 81.000 casos pendientes gracias al impulso del procesamiento inicial de solicitudes. El 45% de ellas fueron concedidas, frente al 52% del año anterior. Sin embargo, el Gobierno no ha aclarado cuántas resoluciones se dictaron sin entrevista presencial, un dato clave para evaluar el impacto real del nuevo sistema.