El Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia ha desmentido las afirmaciones de Greta Thunberg sobre supuestos malos tratos sufridos durante su detención en Israel, señalando que tales denuncias no fueron mencionadas en ningún momento durante la visita consular realizada a la activista medioambiental. La institución ha anunciado además la apertura de una investigación para esclarecer las discrepancias entre el relato de Thunberg y los informes diplomáticos elaborados tras su arresto.
Según reveló la cadena pública SVT, varios correos internos del Ministerio sueco contradicen la versión ofrecida por la joven activista. En esos mensajes, los diplomáticos que visitaron a los detenidos suecos indicaron que, aunque Thunberg mencionó haber sido tratada con rudeza y obligada a permanecer durante largo tiempo en una superficie dura, ni ella ni sus compañeros hablaron de golpes, agresiones o insultos.
Pese a ello, en declaraciones posteriores a medios de su país, Thunberg aseguró haber sido objeto de violencia física y verbal por parte de las fuerzas israelíes. Afirmó que tanto ella como otros activistas fueron golpeados, pateados y humillados, llegando incluso a ser llamados «prostitutas». También sostuvo que se les negó el acceso al agua potable durante cinco días, que fueron retenidos bajo temperaturas extremas —alrededor de 40 grados— y que en su caso fue arrastrada y atada a una bandera israelí.
La activista criticó con dureza al propio Ministerio de Exteriores de Suecia por lo que consideró una falta de apoyo consular durante su detención. Según dijo, los funcionarios suecos no ofrecieron la asistencia que les correspondía ni a ella ni a otros participantes de la flotilla propalestina. Thunberg citó incluso las palabras de un diplomático: «Nuestro papel es escucharlos. Estamos aquí y ustedes tienen derecho a recibir apoyo consular».
Por su parte, Svante Lilliehöök, asesor del ministro de Exteriores, recalcó en declaraciones a SVT que la institución está tomando el asunto con seriedad y que se está intentando reconstruir con precisión lo sucedido durante la detención. «El Ministerio no pasa por alto la información publicada por los medios», afirmó, insistiendo en que no existe ningún interés en ocultar datos ni en retener información relevante sobre el caso.