«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Bruselas quiere regular la infancia digital

El grupo de expertos de Von der Leyen pide restringir las redes sociales a los menores de 13 años en toda la Unión Europea

Ursula von der Leyen. Europa Press.

El grupo de expertos creado por la Comisión Europea para evaluar los riesgos de las plataformas digitales sobre los menores ha pedido armonizar a escala europea las reglas de acceso a las redes sociales y restringir su uso sin supervisión a los menores de 13 años.

La propuesta, presentada en Bruselas junto a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, plantea un nuevo marco común para toda la Unión Europea. Bajo el lenguaje de la protección infantil, Bruselas vuelve a abrir la puerta a una regulación uniforme que puede terminar afectando a la libertad de las familias, la privacidad de los usuarios y la capacidad de los padres para decidir cómo educan a sus hijos en el mundo digital.

Sin pantallas hasta los tres años y redes restringidas hasta los 13

Los expertos defienden un enfoque «gradual» en el acceso de los niños a la digitalización. El informe plantea una exclusión total de pantallas hasta los tres años y retrasar hasta los 13 años el acceso sin supervisión a las redes sociales.

A partir de esa edad, las plataformas tendrían que demostrar que sus servicios son seguros y adecuados para los menores antes de permitirles navegar sin control parental.

El documento no plantea una prohibición absoluta, ya que admite que los menores de 13 años puedan utilizar redes sociales bajo supervisión de padres, tutores o profesores y por tiempo limitado. Sin embargo, la lógica de fondo es clara: Bruselas quiere fijar desde arriba una edad común y condicionar el acceso digital de los menores en toda Europa.

Von der Leyen ve «convincente» el informe

Von der Leyen afirmó que el enfoque de los expertos le parece «muy convincente», aunque evitó aclarar si propondrá una edad mínima europea para acceder a las redes sociales. La Comisión estudiará ahora el informe y dejará para después del verano una posible propuesta.

La presidenta comunitaria comparó el acceso de los menores a las redes sociales con conducir un coche o comprar alcohol, al defender que también debería fijarse una edad legal para entrar en determinadas plataformas.

El argumento, sin embargo, resulta discutible. Las redes sociales no son sólo espacios de ocio: también son canales de comunicación, aprendizaje, creatividad, participación social y acceso a información. Equipararlas sin más a actividades prohibidas por ley puede alimentar una visión paternalista y restrictiva de la vida digital.

Los padres, no Bruselas

Von der Leyen aseguró que, en última instancia, corresponde a los padres decidir cuándo sus hijos pueden tener acceso a un teléfono inteligente. Pero al mismo tiempo defendió la existencia de un consenso sobre la necesidad de establecer una edad mínima para acceder a las redes sociales.

Ahí se encuentra el núcleo del problema: la Comisión dice respetar a las familias, pero avanza hacia un marco común que limitaría su capacidad de decisión.

+ en
Fondo newsletter