El considerado jefe del conocido clan Remmo, Issa Remmo, apareció este domingo en las celebraciones electorales de Die Linke después de que la formación se convirtiera en la fuerza más votada en las elecciones regionales de Berlín. Su presencia ha provocado críticas de otros partidos y ha obligado a la izquierda alemana a negar cualquier relación con él.
Remmo acudió inicialmente a la celebración organizada por Die Linke en el distrito berlinés de Neukölln y posteriormente fue visto en otra fiesta del partido en Kreuzberg, según han informado varios medios alemanes. Allí llegó a posar ante las cámaras haciendo el signo de la victoria.
En declaraciones recogidas por el Berliner Morgenpost, Remmo celebró abiertamente el resultado electoral de Die Linke y aseguró sentirse respaldado por la formación.
«Me alegro por Die Linke», afirmó antes de añadir que era la primera vez que se sentía «apoyado por un partido alemán». Remmo también rechazó las acusaciones de antisemitismo contra la formación izquierdista y aseguró que no votaría a un político contrario a los judíos.
La dirección de Die Linke en Neukölln ha tratado de distanciarse inmediatamente del jefe del clan. La formación sostiene que Remmo no había sido invitado a la celebración y que el acto era de acceso público. La candidata del partido a gobernar Berlín, Elif Eralp, afirmó a la televisión pública ZDF que Remmo fue posteriormente obligado a abandonar el lugar.
«No tenemos nada que ver con el crimen organizado. Lo combatimos», señaló Eralp. El dirigente local Jorinde Schulz también ha asegurado que no existe ninguna relación «política ni personal» entre Die Linke y Remmo.
Su aparición ha generado críticas desde la CDU. El alcalde de Berlín, Kai Wegner, calificó la escena de «señal inquietante» y reclamó que cualquier formación que aspire a gobernar la capital alemana marque claramente las distancias con las estructuras vinculadas al crimen organizado.
El denominado clan Remmo lleva años en el foco de las autoridades alemanas. Miembros de la familia han sido condenados por algunos de los robos más espectaculares registrados en Alemania durante los últimos años, entre ellos el robo en 2017 de una moneda de oro de unos 100 kilos del Museo Bode de Berlín y el asalto en 2019 a la Bóveda Verde de Dresde, de donde fueron sustraídas joyas históricas valoradas en más de cien millones de euros.
La polémica llega además después de una victoria histórica de Die Linke en Berlín. La formación obtuvo un 25,7% de los votos, más del doble que en 2023, y quedó por delante de la CDU, que consiguió el 18,8%. AfD alcanzó el 16,3%, mientras los Verdes obtuvieron el 14,3% y el SPD cayó hasta el 12,1%.
Los resultados abren ahora la posibilidad de una mayoría parlamentaria formada por Die Linke, Verdes y socialdemócratas, que sumaría 78 de los 130 escaños del Parlamento berlinés. La candidata izquierdista Elif Eralp aspira así a hacerse con la alcaldía de una de las principales capitales europeas.