El italiano de ascendencia marroquí que el sábado atropelló a varios peatones en la ciudad de Módena, al norte de Italia, había enviado años antes un correo electrónico cargado de odio contra los cristianos. «Malditos cristianos, vosotros y vuestro Cristo en la cruz. Lo quemaré«, escribió en abril de 2021 en un mensaje remitido a la Universidad de Módena y citado ahora por varios medios italianos tras el ataque.
El autor, de 31 años, hirió a ocho personas al arrollar a varios peatones antes de ser reducido por transeúntes. En ese momento atacó con un cuchillo a uno de ellos. Según la prensa italiana, un turista alemán sufrió heridas de extrema gravedad y tuvieron que amputarle ambas piernas.
El correo anticristiano salió a la luz mientras avanzan las investigaciones sobre el perfil del agresor. El mensaje se produjo apenas veinte minutos después de otro correo ofensivo enviado a la universidad, en el que exigía un puesto de trabajo administrativo y rechazaba empleos de almacén. «Tienen que contratarme como oficinista, no como obrero de almacén«, escribió entonces.
Aunque posteriormente pidió disculpas por aquellas palabras, el contenido del mensaje ha reavivado el debate sobre la radicalización y la integración de inmigrantes de segunda generación en Italia. El agresor obtuvo la ciudadanía italiana en 2009, después de que su familia llegara desde Marruecos en el año 2000.
Las autoridades italianas han confirmado además que recibió tratamiento psiquiátrico entre 2022 y 2024. Su abogado aseguró que en los últimos años se había aislado progresivamente y defendió que sus padres estaban «bien integrados» y habían logrado comprar una vivienda «gracias a su arduo trabajo».
Durante su estancia en prisión provisional, el detenido pidió una Biblia cuando su abogado le preguntó si quería algún libro. Sin embargo, precisó que no era religioso, que no practicaba el catolicismo y que tampoco había seguido el Ramadán. La defensa insistió además en que el correo anticristiano pertenece a 2021 y reclamó un informe pericial completo sobre el contenido de sus dispositivos electrónicos.
El caso ha provocado una fuerte reacción política en Italia. El viceprimer ministro y líder de la Liga, Matteo Salvini, advirtió sobre «los inmigrantes de segunda generación que no se integran» y reclamó endurecer las medidas contra quienes cometen delitos graves.
En un mensaje publicado en X, Salvini ironizó sobre el tratamiento mediático del caso tras conocerse el correo anticristiano: «Veamos si la televisión y la prensa de izquierda censuran estas palabras de amor…». El dirigente de la Liga defendió además seguir adelante con la propuesta de su partido para retirar la ciudadanía y los permisos de residencia a quienes cometan delitos graves.
Por su parte, el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, afirmó que cualquier extranjero que delinque debe ser deportado, aunque reconoció que en este caso concreto el autor ya posee nacionalidad italiana.