El Parlamento Europeo ha decidido vetar el acceso a todos los diplomáticos y representantes del régimen iraní a sus instalaciones como respuesta a la represión violenta desatada en Irán contra las protestas antigubernamentales. La medida fue anunciada este lunes por la presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola.
En un mensaje difundido en redes sociales, la presidenta subrayó que «no puede seguir como si nada ocurriera» y recalcó que la institución europea no contribuirá a «legitimar a un régimen que se ha sostenido mediante la tortura, la represión y el asesinato». El veto afecta tanto al personal diplomático como a cualquier otro representante oficial de la República Islámica de Irán.
La decisión llega en un contexto de creciente presión internacional tras semanas de disturbios en el país persa, donde las fuerzas de seguridad han respondido con dureza a las manifestaciones ciudadanas. Las protestas estallaron a finales de diciembre después del cierre del Gran Bazar de Teherán, desencadenado por el colapso de la moneda nacional y el encarecimiento del coste de la vida, y se han extendido desde entonces a numerosas ciudades.
En paralelo, el régimen iraní reaccionó convocando este lunes a los embajadores de Francia, Alemania, Italia y Reino Unido en Teherán. El Ministerio de Exteriores iraní acusó a estos países europeos de respaldar las protestas y de interferir en los asuntos internos del país.
Según datos de la organización HRANA, con sede en Estados Unidos, al menos 490 manifestantes y 48 miembros de las fuerzas de seguridad han muerto en apenas dos semanas de disturbios, mientras que más de 10.600 personas habrían sido detenidas.