«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
No se han aportado pruebas concluyentes ni resoluciones oficiales que respalden estas denuncias

El Partido Popular Europeo se alinea con los socialistas, los comunistas y los verdes para criminalizar a Hungría y al Gobierno de Orbán a dos días de las elecciones

Ursula von der Leyen y Viktor Orbán. Redes sociales

En una carta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el Partido Popular Europeo, junto con socialistas, liberales, verdes y comunistas, han solicitado una intervención urgente sobre las elecciones húngaras de este domingo. No han firmado la carta ni el ECR ni ESN (soberanistas).

La misiva está firmada por los eurodiputados Michał Wawrykiewicz en representación del PPE, el también polaco Krzystof Śmiszek por los socialistas, la neerlandesa Tineke Strik por los Verdes, la belga Sophie Wilmès por Renew, y el griego Konstantinos Avanitis por parte de The Left, el grupo parlamentario de Podemos y Bildu. 

Los cinco grupos, desde populares y comunistas, han vuelto a criminalizar a Hungría a menos de dos días de los comicios. Con esta carta cuestionan la limpieza del proceso electoral húngaro. No han aportado pruebas que respalden estas acusaciones, a menudo apoyadas en informaciones no verificadas y sin respaldo judicial firme. 

La carta es un elemento más de última hora para presionar desde Bruselas a Hungría, presión que se ha intensificado en los últimos años por el rechazo del Ejecutivo de Viktor Orbán y su partido Fidesz a las políticas comunitarias en materia de inmigración, economía e ideología de género. En este contexto, la coincidencia del Partido Popular con los grupos de izquierda ha vuelto a evidenciar una estrategia compartida para derribar a los gobiernos patriotas y soberanistas dentro de la Unión Europea.

Uno de los puntos más controvertidos de la carta ha sido la referencia a una supuesta injerencia rusa en favor de Fidesz, que recuerda a las acusaciones sin fundamento esgrimidas para anular la victoria del candidato soberanista Calin Georgescu en la primera vuelta de las elecciones presidenciales rumanas de 2024. Los firmantes de la misiva han citado investigaciones periodísticas, pero no han aportado pruebas concluyentes ni resoluciones oficiales que respalden estas denuncias.

El Ejecutivo de Orbán ha denunciado en reiteradas ocasiones que este tipo de acusaciones forman parte de una campaña coordinada para «desacreditar al país y condicionar el resultado electoral».

En la carta, los eurodiputados firmantes plantean nuevas represalias en el marco del Artículo 7 del Tratado de la Unión Europea, que permite la suspensión de ciertos derechos de los Estados miembros.

Frente a ello, Budapest ha reafirmado su soberanía y ha rechazado la injerencia directa de las instituciones comunitarias en los asuntos internos de su país. El Gobierno húngaro ha reiterado que las elecciones serán limpias y libres, y que corresponde únicamente a los húngaros decidir el rumbo político del país.

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