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La gonorrea triplica los registros de 2015 y la sífilis congénita vuelve a crecer

Europa dispara los casos de gonorrea y sífilis: las infecciones sexuales se multiplican en la última década

Ambulancia en Italia. Europa Press

Europa afronta un fuerte repunte de las infecciones de transmisión sexual después de años de crecimiento sostenido y una aceleración especialmente pronunciada tras la pandemia.

Los últimos datos disponibles del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) muestran que en 2024 se notificaron alrededor de 100.000 casos de gonorrea en Europa, más del triple que en 2015. La sífilis también ha experimentado un ascenso espectacular: los contagios registrados se han más que duplicado en menos de una década hasta situarse en torno a los 46.000 casos.

La clamidia supone por ahora una excepción. Después de alcanzar un máximo en 2022, sus cifras han retrocedido hasta niveles similares a los de 2015.

Los especialistas descartan que todo el incremento pueda explicarse simplemente por una mejora de la detección tras el coronavirus. «Hay un aumento real de la transmisión», advierte Stela Bivol, responsable de infecciones de transmisión sexual de la oficina europea de la Organización Mundial de la Salud.

Menos preservativos y más relaciones de riesgo

Las autoridades sanitarias todavía no han identificado una única explicación detrás del fenómeno. Una de las hipótesis más repetidas es el cambio en los hábitos sexuales y la extensión de las aplicaciones de citas, que facilitan el contacto entre personas con múltiples parejas. Sin embargo, los investigadores advierten de que no existe evidencia suficiente para atribuir directamente a estas plataformas el aumento de los contagios.

Sí hay señales más claras de un descenso en el uso del preservativo. Un estudio de la Organización Mundial de la Salud realizado sobre cerca de 250.000 adolescentes de 15 años de distintos países europeos entre 2014 y 2022 detectó una reducción significativa del uso declarado del condón.

El problema es que existen muchos menos datos comparables sobre adultos de más de 20 años, por lo que resulta difícil medir con precisión cuánto ha cambiado el comportamiento sexual de toda la población.

Otra hipótesis apunta al creciente uso de la profilaxis preexposición contra el VIH, conocida como PrEP. Este tratamiento reduce drásticamente el riesgo de contraer el virus, pero algunos estudios han señalado que determinados usuarios, especialmente hombres homosexuales, pueden reducir el empleo del preservativo al sentirse protegidos frente al VIH, aumentando así su exposición a otras infecciones.

La sífilis congénita vuelve a crecer

Las consecuencias pueden ser graves cuando las enfermedades no se detectan y tratan a tiempo. La gonorrea y la clamidia pueden provocar infecciones testiculares en los hombres e infertilidad en las mujeres.

Uno de los datos que más preocupa al ECDC es el incremento de la sífilis congénita, transmitida de la madre al bebé durante el embarazo. Aunque continúa siendo relativamente poco frecuente, puede resultar mortal.

Entre 2023 y 2024, los casos contabilizados en Europa se duplicaron hasta alcanzar los 140, con concentraciones especialmente significativas en Bulgaria, Hungría y Portugal.

Hungría constituye uno de los ejemplos más llamativos. El país pasó de registrar sólo tres casos de sífilis congénita en 2020 a 91 en 2024, aunque parte del crecimiento se explica también por un aumento de las pruebas diagnósticas.

Los contagios aumentan también entre heterosexuales

Los datos revelan además que el crecimiento no está concentrado exclusivamente en un único grupo. Entre 2023 y 2024, los casos de gonorrea descendieron entre los varones de 15 a 24 años, pero aumentaron entre los hombres de mayor edad.

Entre las mujeres, los diagnósticos de gonorrea retrocedieron, mientras los de sífilis aumentaron un 15%, con el mayor crecimiento entre los 20 y los 34 años.

La transmisión de sífilis continúa siendo especialmente elevada entre hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres, pero los especialistas destacan también un fuerte incremento entre hombres y mujeres heterosexuales. Geográficamente, el fenómeno afecta a prácticamente todo el continente.

Bulgaria, Francia e Italia registraron algunos de los mayores aumentos recientes de gonorrea, mientras Bélgica y Hungría experimentaron fuertes incrementos de sífilis.

Europa ni siquiera sabe con precisión cuántos contagios tiene

A la expansión de las infecciones se suma otro problema: la deficiente vigilancia epidemiológica de numerosos países europeos. Sólo alrededor de un tercio de los Estados proporciona información suficientemente detallada sobre qué proporción de las poblaciones consideradas vulnerables se somete a pruebas.

Las enormes diferencias en los sistemas de detección también distorsionan las comparaciones. Rumanía, por ejemplo, tiene alrededor de 19 millones de habitantes, pero únicamente notificó 24 casos de clamidia durante 2024, una cifra que los especialistas consideran difícilmente representativa de la circulación real de la enfermedad.

El ECDC reclama por ello mejorar los mecanismos de seguimiento y conocer con mayor precisión si los contagios se producen mediante relaciones homosexuales o heterosexuales para poder diseñar políticas sanitarias más eficaces.

El abuso de antibióticos abre otro frente

Paradójicamente, aquellos países que realizan más pruebas se enfrentan también a otro desafío. Muchas infecciones sexuales se combaten mediante antibióticos y el uso continuado de estos medicamentos favorece la aparición de resistencias.

La gonorrea ya presenta cepas altamente resistentes a determinados tratamientos. La clamidia y la sífilis todavía no muestran el mismo grado de resistencia, pero los médicos tienen que valorar cada vez más cuidadosamente cuándo es conveniente administrar antibióticos.

Los Países Bajos, por ejemplo, han dejado de realizar pruebas rutinarias de clamidia a personas sin síntomas después de que diferentes estudios concluyeran que las infecciones asintomáticas provocaban menos problemas de fertilidad de lo que se pensaba.

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