«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Busca alternativas para ganar autonomía energética y abaratar la factura eléctrica

Giorgia Meloni estudia regresar a la energía nuclear y tumbar el catastrofismo climático 40 años después para reducir los costes eléctricos

Giorgia Meloni. Europa Press

Giorgia Meloni planea dar un giro de 180 grados a las políticas energéticas de Italia y tumbar el catastrofismo climático recuperando la energía nuclear como una de las piezas clave para reducir el elevado coste de la electricidad en el país.

El Gobierno italiano considera que el actual sistema energético, fuertemente dependiente de las centrales de ciclo combinado que funcionan con gas, está detrás de que Italia registre uno de los precios mayoristas de electricidad más altos de Europa. Esta situación se ha convertido en un problema político y económico para el Ejecutivo, que busca alternativas para ganar autonomía energética y abaratar la factura eléctrica.

Antes de plantear el regreso de la energía nuclear, Meloni intentó impulsar cambios en el sistema europeo de comercio de emisiones. Con esa propuesta pretendía aliviar el impacto que tienen los derechos de CO₂ en el precio de la electricidad. Aunque la reforma no se ha materializado por ahora, sí ha abierto el debate dentro de la Unión Europea sobre el efecto de estas políticas en el coste energético.

Ante la falta de resultados inmediatos, el Ejecutivo italiano está explorando una estrategia más ambiciosa: volver a introducir la energía nuclear en el país después de más de cuatro décadas sin este tipo de generación.

Para ello, el Gobierno ha iniciado contactos con varios socios internacionales con experiencia en el sector. Según distintas informaciones, responsables italianos han mantenido reuniones con autoridades de Canadá y han mostrado interés por nuevas tecnologías de reactores avanzados. También se han producido conversaciones con Francia, Estados Unidos y Corea del Sur para estudiar posibles colaboraciones en futuros proyectos nucleares.

En paralelo, el Ejecutivo ya trabaja en el marco regulatorio necesario para un eventual regreso de esta tecnología. El año pasado se puso en marcha un programa nacional destinado a evaluar las condiciones para reintroducir la energía nuclear en el país, un plan cuyo desarrollo está previsto hasta 2027. Aunque el proceso podría culminar con la construcción de nuevas instalaciones, la puesta en marcha de reactores requeriría varios años adicionales.

El organismo de investigación Nuclitalia se encuentra analizando actualmente la viabilidad económica de los proyectos, mientras que distintas empresas energéticas estudian el potencial de inversión y los aspectos técnicos asociados a las nuevas plantas.

El regreso a la energía nuclear supondría un cambio histórico para Italia, que abandonó esta tecnología tras el accidente de Chernóbil. En 1987, el país celebró un referéndum en el que los ciudadanos rechazaron el uso de la energía nuclear, lo que condujo al cierre progresivo de las instalaciones existentes.

Entre ellas destacaba la central de Caorso, considerada en su momento la más moderna y potente del país. Su único reactor, con una capacidad neta de 860 megavatios, había comenzado a operar en 1978, pero fue definitivamente clausurado en 1990 tras la decisión política adoptada después del referéndum.

Décadas más tarde, en 2011, el entonces primer ministro Silvio Berlusconi intentó reabrir el debate sobre el regreso de la energía nuclear mediante una nueva consulta popular. Sin embargo, el resultado volvió a ser contundente: cerca del 94% de los votantes rechazaron la propuesta de recuperar esta fuente de energía.

Ahora el Gobierno de Meloni considera que el contexto económico y energético podría favorecer un cambio de opinión en la sociedad italiana. El elevado precio de la electricidad y la necesidad de reforzar la seguridad energética podrían convertirse en factores decisivos para reabrir un debate que durante años parecía cerrado.

+ en
Fondo newsletter