La Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, aparece en una lista de invitados filtrada del retiro de Dialog, una organización privada fundada por el multimillonario Peter Thiel y comparada por su opacidad con el Grupo Bilderberg.
La revelación procede de unos documentos internos obtenidos por WIRED, que incluyen registros de miembros, asistentes y detalles del encuentro previsto cerca de Dublín entre el 12 y el 16 de agosto. La filtración ha situado a Kallas en el centro de una polémica sobre las redes privadas de poder que operan al margen del escrutinio público.
Dialog fue creada en 2006 por Thiel y el inversor Auren Hoffman. Su funcionamiento se basa en encuentros reservados entre políticos, altos cargos, militares, empresarios tecnológicos, inversores, académicos y figuras vinculadas a la seguridad nacional. Las conversaciones se celebran bajo estrictas normas de confidencialidad.
Según los documentos filtrados, 222 personas se habían inscrito para el retiro de este año. La lista incluye al empresario Elon Musk, al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, al senador republicano Ted Cruz, al excomandante de la OTAN Stanley McChrystal, al gran maestro de ajedrez Garry Kasparov y a varios ejecutivos de empresas de inteligencia artificial y defensa.
La aparición de Kallas resulta especialmente relevante por su posición institucional. Como jefa de la diplomacia comunitaria, participa en la definición de la política exterior de la Unión Europea y ha sido una de las voces más duras de Bruselas contra Rusia desde el inicio de la guerra en Ucrania.
La Comisión Europea ha intentado desvincularse de la polémica. Según EUobserver, Bruselas afirma que Kallas no es miembro de Dialog y que no tiene previsto asistir al encuentro en Irlanda. Sin embargo, no se ha aclarado si recibió una invitación ni por qué su nombre figura en la documentación filtrada.
La agenda del retiro también ha alimentado las críticas. Entre los asuntos previstos aparecen debates sobre inteligencia artificial, tecnología militar, energía nuclear y una sesión titulada «Cómo afrontar la Tercera Guerra Mundial«. Otros encuentros incluidos en los documentos llevan nombres como «Crea una secta» o «¿Qué tal tu vida sexual?». La organización también ofrece un servicio de búsqueda de pareja para sus miembros.
El caso vuelve a poner el foco sobre los espacios discretos donde coinciden dirigentes políticos, mandos militares, magnates tecnológicos e inversores con intereses en sectores estratégicos. Sus defensores alegan que estos foros permiten discutir asuntos de largo plazo sin presión mediática. Sus críticos denuncian que decisiones o consensos con impacto público puedan madurar en reuniones privadas, sin control democrático ni transparencia.