«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
LA FAMILIA RECIBIÓ PAGOS DE LA CADENA PÚBLICA POR SU PARTICIPACIÓN

La cadena pública británica BBC emite un documental sobre Gaza protagonizado por el hijo de un terrorista de Hamás

Abdullah. Amjad Al Fayoumi/BBC Pictures

La cadena pública británica BBC ha admitido «fallos graves e inaceptables» en la realización de su documental Gaza: Cómo sobrevivir en una zona de guerra. El reportaje fue retirado de su plataforma iPlayer tras descubrirse que el protagonista infantil es hijo de uno de los principales terroristas de Hamás.

El documental, que pretendía retratar el sufrimiento de los niños en Gaza, fue narrado por Abdullah, un adolescente de 14 años cuyo padre es viceministro de Agricultura en el gobierno de Gaza, dirigido por el grupo terrorista.

La familia del niño recibió pagos por su participación en la producción, según ha reconocido el director de la BBC, Tim Davie, lo que abre la posibilidad de que el grupo terrorista recibiese dinero público. Por su parte, la productora responsable del documental, Hoyo Films, ha asegurado que no se entregó dinero a Hamás.

En un intento de contener el escándalo, la cadena publicó una revisión inicial en la que reconocía «fallos graves» tanto de la productora como de la propia cadena. «BBC News asume plena responsabilidad por estos errores y el impacto que han tenido en la reputación de la corporación. Nos disculpamos por ello«, reconocieron en un comunicado.

Sin embargo, los críticos no consideran suficiente esta explicación y exigen una investigación independiente sobre el sesgo antiisrael de la cadena. «La BBC debe permitir una investigación completamente independiente para examinar los procesos que llevaron a la producción de este documental y el sesgo antiisraelí generalizado que permitió que pasara el control sin obstáculos», ha exigido el exjefe de televisión del medio, Danny Cohen.

Por su parte, desde Campaign Against Antisemitism exigen una investigación pública para esclarecer «qué está ocurriendo en la BBC, no sólo en este documental, sino en su cobertura en general«.

El escándalo también ha revelado manipulaciones en la narración del documental. Según The Telegraph, referencias a «los judíos» en el material original fueron traducidas como «fuerzas israelíes», en un intento de manipular la percepción del espectador.

La emisora pública ha tratado de excusar estos «errores» alegando fallos en la traducción, pero sus antecedentes de cobertura parcial de los conflictos en Oriente Medio han hecho que estas explicaciones sean recibidas con escepticismo.

Ante la presión mediática, la BBC ha anunciado que puede tomar medidas disciplinarias contra los responsables del documental y que llevará a cabo una auditoría interna. Sin embargo, esa revisión seguiría siendo dirigida por la propia corporación y no por un organismo independiente.

El Primer Ministro británico, Keir Starmer, también ha expresado su preocupación por el escándalo y ha confirmado que el Gobierno está siguiendo de cerca la situación, según ha asegurado durante una rueda de prensa desde Washington D.C donde ha viajado para reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Durante años, la cadena ha sido acusada de distorsionar la información sobre Israel y los conflictos en Oriente Medio, presentando a los terroristas como «activistas» y minimizando los crímenes de Hamás.

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