La cadena pública británica BBC ha sido acusada de difundir propaganda pro-Hamás a través de su servicio en árabe, BBC Arabic, según un informe interno filtrado y publicado por The Telegraph. El documento, elaborado por Michael Prescott —exasesor independiente del Comité de Normas y Directrices Editoriales de la corporación británica—, sostiene que la cadena «minimizó el sufrimiento israelí» y «presentó deliberadamente a Israel como el agresor» en la guerra de Gaza.
El documento denuncia que las acusaciones contra Israel fueron «emitidas sin verificación suficiente», lo que revela «negligencia o una voluntad permanente de creer lo peor de Israel». Y añade que BBC Arabic ofreció una cobertura «considerablemente diferente» de la del portal principal en inglés, pese a que ambos deberían reflejar los mismos valores editoriales.
El informe detalla que el servicio árabe de la BBC otorgó un espacio desproporcionado a los comunicados de Hamás, repitiendo sus cifras sobre víctimas civiles sin contrastarlas, y llegó incluso a afirmar que el Tribunal Internacional de Justicia había dictaminado que Israel cometía un genocidio, aunque era falso. Además, se constató que la cadena amplificó informes sobre fosas comunes en Gaza basándose exclusivamente en fuentes controladas por Hamás, sin ninguna corroboración independiente.
El propio Prescott documenta que uno de los invitados habituales de BBC Arabic, que había declarado públicamente que los judíos «debían ser quemados como hizo Hitler», apareció 244 veces en 18 meses. Otro colaborador que calificó a los israelíes de «demonios» fue invitado en más de 500 ocasiones. Ambos participaron en programas financiados en parte con fondos del Ministerio de Asuntos Exteriores británico.
El sesgo también se reflejó en la cobertura del ataque con cohetes en Majdal Shams, en julio de 2024, que mató a nueve niños israelíes. Mientras la web en inglés informó de las víctimas y del contexto de ataques previos de Hezbolá, BBC Arabic omitió los muertos y dio prioridad a las negaciones de la milicia libanesa. Al día siguiente, incluso publicó un reportaje sugiriendo que Israel había fingido el ataque.
El escándalo se destapa tras años de advertencias sobre la parcialidad del servicio árabe y meses después de que el regulador británico Ofcom sancionara a la cadena pública por emitir un documental, Gaza: How to Survive a Warzone, narrado por el hijo de un alto funcionario de Hamás. La compañía tuvo que retirar el vídeo de su plataforma iPlayer tras comprobarse que contenía afirmaciones «materialmente engañosas».
Pese a la gravedad de las revelaciones, la dirección de la BBC no reconoce errores sistémicos. El responsable de contenidos, Jonathan Munro, defiende que los reporteros de BBC Arabic eran «una fuente inigualable de conocimiento» y justifica la amplia difusión de mensajes de Hamás como una forma de «ayudar a comprender lo que los palestinos escuchan en Gaza y Cisjordania».
El Gobierno británico, que destina fondos públicos al servicio mundial de la BBC para «promover los valores británicos y contrarrestar la desinformación», enfrenta ahora la paradoja de haber financiado, sin saberlo, una maquinaria de propaganda al servicio de los terroristas de Hamás.
El escándalo sobre la propaganda proHamás en la cadena se conoce en la mima semana en la que otro informe ha revelado cómo la BBC también manipuló el discurso de Donald Trump previo al asalto al Capitolio para que pareciese que instigaba el ataque.