
La obsesión ideológica del Estado alemán ha dado un nuevo paso. El servicio de protección de la Constitución del estado federado de Brandeburgo ha lanzado una advertencia oficial sobre la supuesta presencia de «códigos de extrema derecha» ocultos en matrículas de vehículos, incluso cuando se trata de combinaciones aparentemente inocuas de letras y números.
El organismo, equivalente regional a los servicios de inteligencia interior, ha difundido un folleto titulado Abuso de las matrículas de vehículos – información de la protección constitucional sobre los enemigos de la democracia, en el que alerta de que ciertos códigos podrían esconder mensajes extremistas. El documento, según reveló el medio Apollo News, se está distribuyendo en oficinas de matriculación del propio estado.
La advertencia se basa en el hecho de que en Alemania los conductores pueden elegir en gran medida las letras y números de sus placas, lo que —según el organismo— permitiría introducir mensajes ideológicos encubiertos. En total, el folleto enumera 15 combinaciones que «podrían indicar un contexto extremista de derechas».
Entre los ejemplos señalados figura FG, que las autoridades interpretan como Führers Geburtstag (cumpleaños del Führer), o WP, que podría significar White Power. Otras combinaciones como HC se asocian al hatecore, un género musical vinculado al neonazismo, y KC a Kategorie C, nombre de una banda relacionada con ese entorno.
La paranoia no se detiene ahí. VL sería una referencia a Vernichtungslager (campo de exterminio), WK a Weltkrieg (guerra mundial) y números como 25, 198 o 204 también son presentados como sospechosos por supuestas referencias cifradas a consignas o fechas del nazismo, como el saludo Sieg Heil o el cumpleaños de Adolf Hitler, el 20 de abril.
Aunque algunas abreviaturas explícitas como HJ, SS o KZ llevan años prohibidas, las nuevas combinaciones señaladas siguen siendo perfectamente legales. El problema, sin embargo, es que muchas de ellas coinciden con abreviaturas oficiales de distritos alemanes, ya que las primeras letras de las matrículas identifican el lugar de registro del vehículo.
Así, ciudadanos de distritos como Freiberg (FG), Hainichen (HC), Kronach (KC), Marburg (MB) o Wittstock (WK) podrían verse automáticamente bajo sospecha ideológica por el simple hecho de circular con la matrícula de su localidad. En el caso de Wittstock, además, no existe alternativa: el distrito se encuentra dentro del propio estado de Brandeburgo.
El folleto llegó incluso al Parlamento regional. El pasado 12 de diciembre fue debatido en la Comisión de Interior, donde Lena Kotré, presidenta de AfD en Brandeburgo, calificó la iniciativa de «absurda». «Díganme sus matrículas», retó a los diputados. «En diez minutos seguro que puedo encontrar una interpretación ideológica para cualquiera».