Unas 10.000 personas según la organización participaron este sábado en una marcha organizada por grupos de patriotas, tras el asesinato del joven patriota Quentin Deranque, de 23 años. Deranque falleció a causa de lesiones cerebrales tras ser agredido presuntamente por radicales de ultraizquierda pertenecientes a Anfifa.
La manifestación se desarrolló bajo estrictas medidas de control policial sin disturbios graves durante el recorrido por el centro de la ciudad.
La presidenta del grupo identitario Collectif Némésis, Alice Cordier, participó en la marcha para rendir homenaje al joven fallecido. Cordier ha destacado que la movilización busca expresar solidaridad y condenar la violencia que derivó en la muerte de Deranque.
«Antifa asesinos» o «LFI cómplices» han sido otros de los lemas coreados durante la manifestación, este último en referencia a las siglas del partido La Francia Insumisa. Dos de los detenidos por la muerte de Deranque son colaboradores del diputado de LFI Raphaël Arnault. Los lemas «recuperaremos este país» y «este es nuestro hogar» han sido también repetidos por la multitud.
Durante la marcha fue depositado una corona de flores en el lugar en el que Deranque fue golpeado hasta la muerte. También se desplegó una pancarta con la leyenda «Adiós camarada», acompañada de un crismón.
El presidente francés, Emmanuel Macron, emitió un llamamiento a la calma antes del homenaje y enfatizó la importancia de priorizar el respeto hacia la familia y allegados de la víctima. «Este es un momento de recuerdo y respeto por este joven compatriota que fue asesinado, por su familia y seres queridos. Eso debe ser lo primero. Y luego es un momento de firmeza y responsabilidad», declaró Macron.
Según fuentes judiciales, se han presentado cargos preliminares contra siete personas, a quienes se les imputa homicidio doloso, violencia con agravantes y conspiración criminal. Seis de los acusados enfrentan los tres cargos, mientras que un séptimo fue acusado de complicidad en los mismos delitos.
El ataque contra Deranque se produjo tras una confrontación entre un grupo de patriotas y radicales de ultraizquierda durante un acto en el que participaba la legisladora Rima Hassan, representante de grupos de extrema izquierda, como oradora principal.