«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
el agresor solicitó asilo y obtuvo el estatuto de refugiado, con permiso de residencia hasta 2028

Manifestantes queman viviendas de inmigrantes en Belfast después de que un refugiado sudanés intentara degollar a un hombre

Protestas en Belfast. Redes sociales

Manifestantes han atacado y quemado varias viviendas de inmigrantes en Belfast durante la noche del martes, después de que el ciudadano sudanés Hadi Alodid, de 30 años, intentara degollar con cuchillo a un hombre en el norte de la ciudad. Los incidentes también han afectado a vehículos particulares, un supermercado árabe, un autobús y un coche policial.

El origen de las protestas fue el ataque registrado el lunes por la noche en Kinnaird Avenue. La víctima, identificada localmente como Stephen Ogilvie, sufrió heridas graves en la cara, el cuello y la espalda y permanece ingresada en estado grave.

Alodid ha comparecido este miércoles ante el tribunal acusado de intento de asesinato, posesión de un arma blanca en un lugar público y amenazas de muerte. El sospechoso habría llegado al Reino Unido desde Sudán tras pasar por París y Dublín, antes de tomar un autobús hacia Belfast en febrero de 2023. Allí solicitó asilo y obtuvo después el estatuto de refugiado, con permiso de residencia hasta 2028.

La noche del martes, las protestas derivaron en incendios en distintos puntos de Belfast. Tres viviendas fueron incendiadas en Oakley Street, Legann Street y Crumlin Road, en el noroeste de la ciudad, según la geolocalización realizada por The Telegraph.

Los manifestantes también intentaron prender fuego al Sham Supermarket, un establecimiento de productos de Oriente Medio situado en Donegal Road, al sur del centro de Belfast. Varios vehículos acabaron en llamas, entre ellos un autobús Glider en Newtownards Road y un coche policial.

El Servicio de Bomberos y Rescate de Irlanda del Norte informó de 62 intervenciones durante la noche, la mayoría en el área metropolitana de Belfast. Los servicios de emergencia tuvieron que actuar en viviendas, vehículos y comercios afectados por los incendios.

El caso ha reabierto además el debate sobre la llamada «ruta irlandesa«, utilizada por inmigrantes que llegan a Dublín desde otros países europeos y cruzan después a Irlanda del Norte por tierra para solicitar asilo en el Reino Unido. El Acuerdo de Viaje Común entre Reino Unido e Irlanda permite la libre circulación entre ambos territorios sin controles migratorios rutinarios en la frontera.

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