«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Rechazan la eliminación de la unanimidad en la toma de decisiones

Patriotas por Europa lanza la ‘Proclamación de Budapest’ en defensa de la libertad y la soberanía de las naciones europeas: «Estamos ante una encrucijada»

Primera Gran Asamblea de Patriotas celebrada en Budapest. Redes sociales

El grupo europeo de Patriotas ha lanzado la Proclamación de Budapest, una carta en defensa de la soberanía nacional, la identidad cultural y el futuro de las naciones europeas frente a lo que consideran una creciente deriva centralizadora de las instituciones comunitarias.

El documento, presentado como un «llamamiento a los pueblos de Europa», sitúa al continente en una «encrucijada histórica» y advierte de que están en juego valores fundamentales como la libertad, la cultura y la autonomía de los Estados. Según sus impulsores, el proyecto europeo actual se aleja de la cooperación entre países soberanos para avanzar hacia un modelo burocrático que limita la capacidad de decisión de las naciones.

Entre sus principales ejes, la proclamación defiende una Europa construida sobre Estados libres que cooperen sin renunciar a sus competencias. En este sentido, rechaza de forma explícita cualquier intento de avanzar hacia un «superestado europeo» y critica lo que denomina una transferencia constante de poder hacia Bruselas sin el respaldo directo de los ciudadanos.

El texto también carga contra determinadas prácticas de las instituciones europeas, como el uso del Estado de derecho como instrumento político o los mecanismos de condicionalidad, que, según los firmantes, se emplean para presionar a gobiernos elegidos democráticamente. Asimismo, rechaza la eliminación de la unanimidad en la toma de decisiones, al considerar que es una garantía clave para proteger los intereses nacionales.

En el ámbito económico y energético, la declaración apuesta por reforzar la autonomía de cada país, defendiendo la protección de industrias, agricultores y pequeñas empresas frente a lo que califican como competencia desleal o acuerdos perjudiciales. Además, reivindica el derecho de cada Estado a decidir su propio modelo energético sin injerencias externas.

Otro de los puntos centrales del documento es la oposición a la inmigración masiva, a la que atribuyen efectos negativos sobre la seguridad, la cohesión social y la identidad de las sociedades europeas. En esta línea, sostienen que deben ser los propios países quienes determinen sus políticas migratorias.

La proclamación concluye con un llamamiento a recuperar lo que consideran los principios fundacionales de la cooperación europea: paz, prosperidad y seguridad, apelando a un regreso al «sentido común» en la toma de decisiones políticas en el continente.

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