El eurodiputado checo Ondřej Knotek, miembro del grupo soberanista Patriotas por Europa, ha presentado un informe demoledor contra la nueva meta climática propuesta por la Comisión Europea para 2040: un recorte del 90 % de las emisiones en comparación con los niveles de 1990. Su posición, presentada oficialmente este 24 de julio, marca un antes y un después en el debate climático europeo, con una crítica frontal al dogmatismo verde que domina Bruselas.
«La UE ya tiene objetivos vinculantes para 2030 y 2050. Pero ahora nos fuerzan a seguir una senda suicida que nuestros competidores no comparten. Mientras el mundo se rearma y lidia con crisis reales, nosotros seguimos atrapados en una obsesión ideológica», declaró Knotek a The European Conservative.
En su informe, califica el plan climático como un «experimento ideológico» que pone en riesgo la base industrial europea y la estabilidad económica de millones de hogares. Según sus estimaciones, el cumplimiento del objetivo podría costar a las familias europeas hasta 3.700 euros adicionales por año. Y todo ello sin un impacto significativo en el clima global.
El informe recuerda que ninguna gran economía del mundo ha adoptado objetivos tan agresivos para 2040. Ni Estados Unidos, ni China, ni la India han asumido compromisos semejantes. «Una vez más, la UE pretende liderar por el precipicio, sin que nadie la siga», lamenta el eurodiputado checo.
La estrategia del Patriotas por Europa es clara: desmontar el fundamentalismo climático que amenaza con socavar la competitividad industrial de países como la propia República Checa, fuertemente dependiente del carbón y de sectores estratégicos como el químico y el energético. El grupo denuncia además que las políticas verdes de Bruselas ya han provocado deslocalizaciones, cierres de empresas y pérdida de empleos en sectores clave, sin que se haya presentado ningún plan serio para proteger a la economía europea ni a sus ciudadanos.
La votación definitiva del informe se espera para octubre, luego de un proceso de enmiendas que concluirá en septiembre. Según Knotek, entre los Estados miembros tampoco hay una mayoría clara a favor de la meta de 2040, lo que augura una negociación tensa y abierta.
🚨 | Families are struggling with rising bills, jobs are disappearing, and our industries are moving abroad — yet Brussels wants to push through another radical climate target. This 2040 plan doesn’t protect our future; it sacrifices it. We need policies that put people first —… pic.twitter.com/mFXW78XkH3
— Patriots for Europe (@PatriotsEP) July 24, 2025
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