«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Escándalo sanitario

Un falso médico inmigrante congoleño trató a más de 500 pacientes psiquiátricos en Francia y sigue prófugo tras ser condenado a seis años de cárcel

Policía francesa. Europa Press

Un inmigrante congoleño con un largo historial de fraude ha sido condenado a seis años de prisión en Francia por hacerse pasar por psiquiatra y tratar a más de 500 pacientes, muchos de ellos en situación de extrema vulnerabilidad. Sin embargo, el falso médico permanece prófugo, tras haber sido liberado provisionalmente antes de que la sentencia fuera firme.

El estafador, identificado como Clive Lygidre Etitie, trabajó entre 2015 y 2017 en el Nuevo Hospital Psiquiátrico de Navarre, donde atendió a 521 pacientes utilizando un falso diploma de psiquiatría rumano. Durante ese tiempo, llegó a recetar psicotrópicos, realizar diagnósticos y ejercer labores de asesoramiento psicológico. Las autoridades reconocen que no se ha podido determinar el alcance real del daño causado a sus pacientes.

El caso salió a la luz cuando el organismo público de salud CPAM de Jura —que ya había investigado a Etitie por hacerse pasar por enfermero— descubrió que trabajaba como médico en el hospital de Navarre. Pese a que ya había sido condenado en 2014 por ejercicio ilegal de la enfermería, consiguió ser contratado nuevamente gracias a documentos falsificados y a la falta de controles del sistema sanitario.

Durante el registro de su domicilio, la Policía encontró 16 documentos falsos, entre ellos diplomas y sellos administrativos franceses y extranjeros. También se descubrió que, mientras ejercía como psiquiatra, cobraba ayudas sociales del Estado francés desde 2015.

En 2024, Etitie fue condenado en rebeldía a cuatro años y medio de cárcel y a una prohibición permanente de ejercer profesiones sanitarias, pero apeló la sentencia. El 20 de octubre de 2025, el Tribunal de Apelación de Rouen aumentó la pena a seis años, aunque para entonces el acusado ya había desaparecido.

Lo sorprendente es que la Policía francesa no ha difundido ninguna fotografía oficial del fugitivo, pese a la gravedad del fraude y a las repercusiones sanitarias del caso.

Este escándalo se suma a otros episodios de falsos médicos extranjeros que han logrado infiltrarse en los sistemas de salud europeos. Las autoridades advierten que la corrupción en la expedición de títulos médicos en países de África, Asia y Oriente Medio está facilitando este tipo de estafas, agravadas por la falta de verificación de credenciales en Europa.

Mientras la Justicia francesa busca al estafador, centenares de pacientes afectados siguen sin saber quién trató realmente sus problemas mentales ni el impacto que los tratamientos prescritos por el impostor tuvieron en su salud.

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