«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
se teme que Mercosur suponga la «puntilla» para el sector

Un informe denuncia cómo Bruselas acelera la sustitución de los cítricos europeos por importaciones de Marruecos, Sudáfrica y Perú

Protesta contra el acuerdo con Mercosur. Europa Press

Los agricultores españoles han llevado a Bruselas un informe basado en diez años de datos oficiales que, a su juicio, demuestra el deterioro de la citricultura europea como consecuencia directa de la política comercial de la Unión Europea (UE). La organización AVA-Asaja ha expuesto ante representantes de la Comisión y el Parlamento Europeo el crecimiento sostenido de las importaciones frente al retroceso de la producción comunitaria.

Según las estadísticas del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la cuota de cítricos procedentes de la propia UE ha caído del 71,1% en 2015 al 62,5% en 2025. En paralelo, las importaciones de países extracomunitarios han pasado del 28,9% al 37,5%, consolidando una tendencia que el sector califica de “sustitución progresiva”.

El impacto resulta especialmente acusado en el segmento de las mandarinas. En apenas diez años, la cuota de fruta europea ha descendido del 80,5% al 61,6%, lo que supone una caída de 18,9 puntos. «Es el caso más sangrante», advierten los agricultores, que denuncian que este retroceso responde a decisiones políticas adoptadas desde Bruselas.

Las cifras más recientes refuerzan esa percepción. En 2025, las importaciones de pequeños cítricos procedentes de terceros países alcanzaron las 523.902 toneladas, frente a una media de 446.644 toneladas en el periodo 2020-2024. Sólo en el último año, estas compras aumentaron un 24,7%.

El crecimiento se concentra en países como Marruecos, Sudáfrica y Perú. Sudáfrica, principal proveedor, incrementó sus exportaciones un 21,9% respecto a 2024 y un 55,9% frente a la media del último lustro. Marruecos elevó sus ventas un 14,9% interanual, mientras Perú registró un alza del 34,9%.

El caso sudafricano ilustra el efecto de los acuerdos comerciales. Desde el pacto preferencial firmado en 2016, que elimina progresivamente los aranceles hasta su supresión total, las exportaciones de cítricos de ese país a la UE han pasado de menos de 150.000 toneladas a rozar el millón. Sólo en 2025, las ventas crecieron un 28,45%, con picos en septiembre que coinciden con el inicio de la campaña española.

Los agricultores denuncian que compiten en condiciones desiguales. Señalan que los productos importados llegan desde países con menores costes laborales y normativas fitosanitarias menos exigentes, lo que consideran una competencia desleal tolerada por las instituciones comunitarias.

El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, advierte de que la situación puede agravarse con el acuerdo con Mercosur. «Puede suponer la puntilla a nuestra citricultura, porque el vaso ya está desbordado», afirmó tras su visita a Bruselas. Aguado alerta del impacto que tendría la entrada masiva de zumo brasileño sin aranceles, en un mercado donde Brasil es la primera potencia mundial.

El conflicto de fondo apunta a la estrategia comercial de la UE. El sector agrario sostiene que Bruselas prioriza acuerdos para exportar bienes industriales y servicios a cambio de abrir el mercado europeo a productos agrícolas de terceros países, lo que acelera la pérdida de peso del campo europeo y pone en riesgo la viabilidad de miles de explotaciones en España.

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