Un inmigrante afgano que obtuvo el permiso de asilo en el Reino Unido no dudó en pocos días después regresar ocho semanas de vacaciones a su país de origen, el mismo del que había asegurado huir porque resultaba «demasiado peligroso». El caso, destapado por The Sun, ha obligado al Ministerio del Interior británico a abrir una investigación urgente sobre su situación legal.
El protagonista, conocido en redes como DG Usama, se grabó en abril de 2022 atravesando el Canal de la Mancha en una barca neumática abarrotada, acompañado de otros inmigrantes que saludaban y gritaban mientras se aproximaban a la costa inglesa. En sus publicaciones aparecía con chaleco salvavidas rojo y pañuelo en la cabeza, agradeciendo en árabe haber alcanzado suelo británico. Días después difundió nuevas imágenes en las que su embarcación era auxiliada por un barco de rescate de la RNLI.
Durante los meses siguientes, Usama exhibió en internet distintos enclaves británicos: desde el Tower Bridge y Canary Wharf hasta Brighton o los acantilados de Dover. En algún momento entre su llegada y el verano de 2024 obtuvo el estatus de protección, aunque la fecha exacta no se ha esclarecido.
Lo que sí se sabe es que en julio de 2024 inició un llamativo viaje de ocio a Afganistán. Una serie de vídeos lo mostraba recorriendo la provincia de Takhar en convoyes de coches de alta gama, posando en el parque natural Band-e Amir —conocido como el «Corazón Azul» del país— o navegando en una barca naranja sobre sus lagos turquesa. En las imágenes aparecía rozando el agua con la mano, acompañado de emoticonos de corazones.
El propio Usama dejó constancia de su regreso al Reino Unido al publicar un clip desde la ventanilla de un avión camino de Dubái y, posteriormente, del aeropuerto de esa ciudad, antes de enlazar hacia Londres en un vuelo de Emirates. Una semana más tarde, ya en Rotherhithe (sureste de la capital), volvió a grabarse para demostrar que había retomado su vida en Inglaterra.
Las normas del Ministerio del Interior británico son claras: quienes reciben asilo o estatus de refugiado no pueden retornar al país del que huyeron. El reglamento establece que con un documento de viaje válido sólo se puede visitar cualquier destino excepto el lugar de origen o el Estado frente al que se pidió protección. Romper esta condición puede dar lugar a la revocación del estatus.
Robert Jenrick, secretario de Justicia en la sombra, calificó el caso de prueba de la «ingenuidad» del Ejecutivo. «Nunca debió permitírsele volver tras unas aparentes vacaciones en Afganistán. Otros países, como Alemania, expulsan con frecuencia a inmigrantes ilegales de esa nacionalidad, ¿por qué nosotros no?», declaró.
El episodio se suma a la polémica por los miles de cruces del Canal en los últimos meses: sólo en 2025 ya han llegado más de 32.000 solicitantes de asilo, una cifra récord para esta época del año. Además, filtraciones recientes apuntan a que otros afganos evacuados tras la toma de Kabul por los talibanes también han viajado de vuelta, pese a las advertencias oficiales del Foreign Office de no visitar el país por su inestabilidad.