«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La familia ha recurrido el archivo de la causa

Indignación en Alemania después de que la Fiscalía haya archivado la violación de tres individuos, entre ellos un sirio y un iraní, a una niña de 14 años

Policía en Alemania. Redes sociales

La Fiscalía de Stade, en Alemania, ha archivado la investigación contra tres adolescentes acusados de violar a una niña de 14 años en un centro juvenil de Baja Sajonia.

El caso ha provocado una fuerte indignación después de que se conociera que uno de los investigados, un sirio de 15 años, habría enviado posteriormente un mensaje de WhatsApp a la menor en el que juraba sobre el Corán que se arrepentía de lo sucedido.

Pese a ese mensaje, la Fiscalía considera que no existen pruebas suficientes para presentar acusación. Según la autoridad judicial, no puede demostrarse con la seguridad requerida que la voluntad contraria de la menor fuera reconocible para los investigados.

Tres menores acusados en un centro juvenil

Los hechos denunciados habrían ocurrido en el verano de 2025 en un centro juvenil de Gnarrenburg, en el distrito de Rotenburg, en Baja Sajonia. La menor acusa a tres jóvenes de haber participado en la agresión. Según Bild, los investigados son un sirio, un iraní y un ciudadano neerlandés. La Fiscalía ha confirmado que los tres eran menores de edad en el momento de los hechos.

Uno de ellos habría grabado parte de lo ocurrido, y esas imágenes habrían terminado circulando en el entorno escolar de la víctima. La madre de la niña descubrió posteriormente las grabaciones en el teléfono de su hija y el caso salió a la luz pública.

La menor asegura que quedó paralizada por el miedo

La niña sostiene que sufrió una violación grupal. Según su testimonio recogido por Bild, durante los hechos se quedó paralizada por el miedo y no pudo reaccionar de forma visible.

La menor explicó que estaba en estado de shock, que no gritó ni lloró y que se cerró interiormente. La Fiscalía, sin embargo, sostiene que las pruebas no permiten acreditar que expresara de forma reconocible una oposición ante los acusados.

La autoridad judicial explicó que esa oposición puede manifestarse de manera expresa o mediante un comportamiento claro, como el llanto o la resistencia física. Al no considerar probado ese extremo, la Fiscalía decidió archivar el procedimiento por sospecha de violación.

La Fiscalía no ve coacción acreditada

Según la información publicada, las relaciones denunciadas se habrían producido tras una puerta bloqueada. Pese a ello, la Fiscalía considera que, según las «circunstancias objetivas», no puede probarse una situación de amenaza o coacción.

También descarta que se cumplan los requisitos del delito de abuso sexual de menores conforme a su valoración de los hechos. La decisión ha abierto un intenso debate en Alemania sobre la interpretación judicial del consentimiento, especialmente cuando la víctima es una menor que afirma haberse quedado paralizada por el miedo.

La familia recurre el archivo

La familia de la niña no acepta la decisión de la Fiscalía. La abogada de la menor ha presentado un recurso contra el archivo.

Ahora será la Fiscalía General de Celle la que deberá revisar si mantiene la decisión de Stade o si ordena nuevas diligencias. La familia sostiene que el caso no puede cerrarse sin esclarecer de forma más profunda lo ocurrido, el papel de cada investigado y la relevancia del mensaje posterior en el que uno de ellos habría expresado arrepentimiento.

Sigue abierta la investigación por las grabaciones

Aunque la causa principal ha sido archivada, sigue abierto el procedimiento relacionado con las imágenes grabadas y difundidas. Esa parte de la investigación ha sido remitida a la Fiscalía de Hannover, donde se encuentra la oficina central de Baja Sajonia para combatir contenidos violentos, pornográficos o perjudiciales para menores.

Se investiga la posible difusión, adquisición y posesión de material de carácter sexual relacionado con menores. Este punto mantiene viva una parte del caso, aunque separada de la acusación principal que la Fiscalía de Stade ha decidido no llevar adelante.

El centro juvenil niega haber ocultado el caso

El centro juvenil donde habrían ocurrido los hechos está gestionado por la Iglesia evangélica y el municipio de Gnarrenburg. Según la información publicada, un diácono se encontraba ese día en el edificio, pero no habría advertido lo ocurrido.

Los responsables del centro rechazan haber ocultado el caso. Afirman que, una vez conocido el posible delito, se activaron las vías de comunicación previstas y la Policía y la Fiscalía iniciaron las investigaciones ese mismo día.

También aseguran que al día siguiente se celebró una reunión con los padres y que, hasta la denuncia, el equipo no tenía conocimiento de una agresión.

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