Un inmigrante sudanés de 47 años, que figuraba en las listas de vigilancia de seguridad nacional, ha sido detenido como principal sospechoso de matar a cuchilladas a un hombre durante una discusión banal por un paquete de galletas.
El crimen tuvo lugar en la noche del 28 al 29 de enero, frente a un centro de acogida de la red Adoma en la localidad de Vernon (Francia), según confirmaron fuentes judiciales. Los servicios de emergencia recibieron el aviso alrededor de la 1:30 de la madrugada, tras encontrarse a un hombre gravemente herido en la rampa de acceso al edificio. A la llegada de la Policía, la víctima ya había fallecido.
En una comparecencia pública, el fiscal Rémi Coutin explicó que los investigadores siguieron rastros de sangre desde el cuerpo hasta una habitación ocupada de manera informal dentro del centro. En su interior hallaron dos sacos de dormir, presuntamente pertenecientes a la víctima y a otro individuo. El fallecido fue identificado como un ciudadano tunecino de 40 años, gracias a la documentación médica encontrada entre sus pertenencias.
Un testigo declaró haber visto instantes antes del aviso a un hombre junto a la víctima empuñando un cuchillo de grandes dimensiones. La autopsia confirmó múltiples heridas de arma blanca, dos de ellas en el pecho y otra en el brazo derecho. La causa de la muerte apunta a una hemorragia externa masiva que derivó en una parada cardíaca. El arma homicida no ha sido recuperada.
Tras el ataque, el presunto autor huyó a París, donde fue localizado gracias a la geolocalización de su teléfono móvil. La Policía detuvo al sospechoso, un ciudadano sudanés en situación legal, pero incluido en los ficheros de seguridad por indicios tempranos de radicalización.
En el marco de la investigación también fue arrestado un ciudadano marroquí de 52 años, acusado de haber ayudado a huir al sospechoso trasladándolo hasta la estación de tren de Mantes-la-Jolie. Según su declaración, aseguró desconocer que se hubiese producido un asesinato y afirmó creer que solo se trataba de una pelea.
Ambos fueron puestos a disposición de un juez de instrucción en Évreux, que ha abierto diligencias por homicidio, un delito castigado en Francia con hasta 30 años de prisión. Los dos han ingresado en prisión preventiva.