«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
«Creo que Satanás se apoderó de mí y bebí de la botella», dijo el acusado

Un jurado popular del Reino Unido declara culpable a un inmigrante afgano de violación a dos niñas de 14 años emborrachándolas con vodka en su casa

Imagen del acusado. Redes sociales

Un jurado del Reino Unido ha declarado culpable al inmigrante afgano Sultani Bakatash, de 29 años, por la violación de dos niñas de 14 años, a las que previamente emborrachó con vodka antes de agredirlas sexualmente cuando se encontraban inconscientes. El condenado, que disponía de permiso de residencia indefinido en el Reino Unido, conocerá su sentencia el próximo 19 de septiembre, según avanza Daily Mail.

Durante el juicio, que se prolongó durante cuatro semanas, la Fiscalía sostuvo que Bakatash contactó con una de las menores a través de Snapchat y, tras ganarse su confianza, la invitó junto a una amiga a su apartamento de Bolton, en el condado de Gran Manchester, el 6 de diciembre del pasado año.

Según quedó acreditado ante el tribunal, el acusado compró varias botellas de vodka para las adolescentes y permitió que consumieran alcohol en su vivienda. Una vez que ambas perdieron el conocimiento debido a la intoxicación etílica, el procesado cometió las agresiones sexuales, por las que finalmente ha sido condenado.

El jurado declaró a Bakatash culpable de dos delitos de violación, uno de agresión sexual y otro de agresión con penetración, después de rechazar la versión exculpatoria ofrecida por el acusado durante la vista oral.

Tras los hechos, el ahora condenado abandonó el inmueble, aunque fue detenido dos días después por agentes de la Unidad de Investigación de Protección Infantil de la Policía del Gran Manchester, que asumió las pesquisas del caso.

Durante su declaración, realizada con ayuda de un intérprete, Bakatash aseguró que se sintió «incontrolablemente somnoliento» durante el encuentro y que llegó a quedarse dormido. También afirmó que las jóvenes hacían «mucho ruido» y que les pidió que abandonaran su piso.

Preguntado por su abogado defensor, Umar Shahzad, sobre si alguien pudo haberle hecho algo aquella noche, respondió: «No puedo decirlo». El acusado relató además que había conocido meses antes a una de las menores a la salida de un restaurante de comida rápida y que posteriormente mantuvieron contacto mediante Snapchat, donde intercambiaban mensajes de forma ocasional. Asimismo, sostuvo que ambas le dijeron que tenían entre 18 y 19 años, extremo que la acusación rebatió durante el procedimiento.

En su declaración reconoció haber comprado tres botellas de vodka para las adolescentes, aunque afirmó que él no consume alcohol por motivos religiosos. Según explicó, terminó probando la bebida y aseguró: «Creo que Satanás se apoderó de mí y bebí de la botella».

Tras conocerse el veredicto, la superintendente jefe Helen Critchley, comandante del distrito de Bolton de la Policía del Gran Manchester, agradeció la colaboración de las víctimas durante todo el proceso judicial.

«Me gustaría agradecer a ambos supervivientes su inmensa valentía durante estas diligencias. Su inquebrantable fortaleza y valentía han sido fundamentales para lograr esta condena», afirmó.

La responsable policial añadió que Bakatash «negó todas las acusaciones», mostró «una flagrante indiferencia hacia sus actos» y rechazó el daño causado a las menores. «Hoy un jurado, con toda razón, lo declaró culpable de todos los cargos», subrayó.

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