Un trans autodenominado Vilma Andersson —en referencia a una niña de 17 años que fue descuartizada— ha asesinado presuntamente a una joven en el municipio sueco de Salem durante el periodo navideño, un crimen por el que permanece en prisión preventiva mientras avanza la investigación judicial.
El sospechoso, de 26 años, compareció este martes por la tarde ante el Tribunal de Distrito de Södertälje por videoconferencia desde el centro de detención de Huddinge. Durante la vista, el fiscal Markus Hankkio expuso los indicios que sustentan la imputación por asesinato con causa probable, además de un delito de agresión grave cometido en un espacio público.
El tribunal acordó no sólo su ingreso en prisión provisional, sino también la práctica de un examen psiquiátrico forense. La jueza Anna Spinnell señaló que la medida se adopta tras la admisión por parte de Andersson de una grave alteración del orden público, lo que justifica analizar si padece un trastorno mental severo y si puede ser susceptible de una pena de prisión ordinaria.
Durante la audiencia, el acusado permaneció en silencio, con los brazos cruzados y la mirada fija, mientras su abogado defensor, Karl Harling, sostuvo que su cliente niega el delito de asesinato. Según la defensa, Andersson admite únicamente una agresión con agravantes, pero rechaza de plano la acusación de homicidio doloso.
El fiscal evitó concretar detalles sobre la naturaleza exacta de la infracción grave reconocida, aunque apuntó que guarda relación con el trato dado al cuerpo de la víctima tras la muerte. Hankkio subrayó además que, hasta el momento, no existe ninguna relación conocida entre la persona fallecida y la sospechosa, y que no hay indicios de contacto previo entre ambas.
La orden judicial impone a Andersson un régimen de aislamiento casi total. Las restricciones incluyen la prohibición de comunicarse con otros internos, acceder a información del exterior, usar internet, recibir visitas o correspondencia, medidas adoptadas por riesgo de fuga y de reiteración delictiva.
El auto de prisión no concreta el punto exacto donde se produjo el asesinato, indicando que pudo ocurrir en Rönninge, dentro del municipio de Salem, o en otro lugar aún no determinado del condado de Estocolmo. Algunos de los actos delictivos conexos habrían tenido lugar en Södertälje.
La investigación continúa abierta. Entre las próximas diligencias figuran la autopsia para esclarecer la causa exacta de la muerte y el análisis de los dispositivos electrónicos de la sospechosa, con el objetivo de reconstruir lo sucedido. Las autoridades disponen ahora de plazo hasta el 27 de enero para presentar formalmente la acusación.
Cabe señalar que Vilma Andersson estaba registrado anteriormente con el nombre de Robin y figuraba legalmente como hombre, un dato que ha sido incorporado al sumario como parte de su identificación administrativa.