Los datos del Home Office británico han vuelto a poner bajo presión el sistema migratorio de Reino Unido. Según las últimas estadísticas oficiales, los ciudadanos pakistaníes que obtuvieron visados de Skilled Worker llegaron acompañados por casi seis veces más familiares dependientes que solicitantes principales.
En el año hasta marzo de 2026, 1.029 pakistaníes recibieron visados como trabajadores cualificados. Sin embargo, bajo esa misma ruta se concedieron 6.155 visados a familiares dependientes. En total, la categoría sumó 7.184 permisos, lo que equivale a casi siete entradas por cada trabajador principal.
El dato ha intensificado las críticas de la derecha británica contra el paquete de reformas migratorias y de asilo anunciado por la ministra del Interior, Shabana Mahmood, que combina un endurecimiento retórico de la política migratoria con nuevas vías legales de entrada.
Más familiares que trabajadores
El fenómeno no afecta únicamente a los pakistaníes. El Home Office registró 110.725 visados entre las rutas de Health and Care Worker y Skilled Worker. De ellos, 40.254 correspondieron a solicitantes principales y 70.471 a familiares dependientes.
En la ruta general de trabajadores cualificados hubo 29.745 solicitantes principales frente a 38.322 dependientes. En la vía sanitaria y de cuidados, la diferencia fue aún mayor: 10.509 trabajadores y 32.149 familiares.
Aunque las cifras se sitúan por debajo de las registradas en 2023 y 2024, cuando gobernaban los conservadores, el patrón vuelve a alimentar el debate sobre cómo las rutas laborales pueden convertirse en una vía de migración familiar masiva.
El caso pakistaní dispara las alarmas
El caso pakistaní ha atraído especial atención porque no se limita al sector de cuidados, sino que afecta a la ruta más amplia de Skilled Worker, presentada oficialmente como un mecanismo para atraer perfiles laborales necesarios para la economía británica.
La ruta exige un patrocinador aprobado por el Home Office, un certificado de patrocinio, una oferta laboral elegible, un salario mínimo conforme al umbral correspondiente y conocimiento de inglés. Sin embargo, una vez concedido el permiso, parejas e hijos pueden solicitar visados como dependientes, normalmente con la misma duración que el permiso del trabajador principal. En la práctica, un solo empleo patrocinado puede convertirse en una vía de entrada para varios miembros de una misma familia.
Altas tasas de permanencia
El Migration Advisory Committee ha advertido además de que las tasas de permanencia a largo plazo entre los trabajadores cualificados han aumentado de forma significativa. El 85% de quienes iniciaron su primer visado de Skilled Worker en 2019 seguía con estatus migratorio válido cinco años después, frente al 74% de la cohorte de 2014.
El estudio detectó las mayores tasas de permanencia entre migrantes procedentes de África, Asia occidental, Asia meridional y países europeos no comunitarios, lo que refuerza la preocupación de quienes sostienen que estas vías no son sólo temporales, sino también una puerta hacia el asentamiento definitivo.
Reform UK denuncia un «fraude a escala industrial»
El portavoz de Reform UK, Zia Yusuf, reaccionó a los datos denunciando el programa de visados sanitarios y de cuidados como un «fraude a escala industrial contra el pueblo británico».
Yusuf citó casos como Camerún, Ghana, India, Nigeria y Pakistán para sostener que el sistema ha permitido multiplicar entradas familiares bajo el paraguas de permisos laborales. «Enough is enough», afirmó en X, antes de advertir de que Reform no permitirá que estos beneficiarios permanezcan en el país.
Las cifras también golpean la credibilidad del nuevo plan de Mahmood, que prevé abrir este otoño solicitudes para que organizaciones puedan patrocinar refugiados, con las primeras llegadas previstas para el otoño de 2027.
El modelo funcionará fuera del UK Resettlement Scheme y aspira a operar con una capacidad mucho mayor una vez desplegado. Universidades consideradas de confianza también podrán patrocinar refugiados mediante una vía específica de estudios, mientras que una ruta laboral para refugiados está prevista para el próximo año.
El patrocinio como puerta trasera migratoria
El Gobierno británico defiende estas reformas como una alternativa controlada a la inmigración ilegal. Interior sostiene que los llegados por estas vías pasarán controles biométricos, penales y sanitarios, y que el estatuto de refugiado se determinará en colaboración con ACNUR.
Sus críticos, sin embargo, sostienen que los propios datos oficiales muestran otra realidad: las rutas patrocinadas, diseñadas en teoría para necesidades laborales concretas, pueden generar flujos migratorios secundarios mucho mayores mediante reagrupación familiar, permanencia prolongada y eventual asentamiento.
El historial de abusos en algunos esquemas de patrocinio ha reforzado esas dudas. En mayo de 2025, el Gobierno anunció el fin de la contratación en el extranjero de trabajadores de cuidados tras detectar explotación, deudas abusivas, trato injusto y casos en los que los empleos prometidos ni siquiera existían.
Según el Home Office, más de 470 proveedores de cuidados habían visto suspendidas sus licencias para patrocinar trabajadores extranjeros desde 2022, afectando a unos 40.000 empleados.