La cafetería «BeWok Rising«, en Berlín, que lleva recibiendo fondos públicos desde el comienzo de este año por un importe superior a los 660.000 euros, permite la entrada al local exclusivamente a «personas de color», es decir, los blancos no pueden entrar.
El negocio se anuncia de forma pública como «el primer espacio de trabajo (coworking) y club social «interseccional» en Berlín y el resto de Alemania, diseñado específicamente para mujeres, personas trans, inter y no binarias que se identifican como negras, indígenas o de color«.
Además, los responsables del negocio han recibido numerosas críticas por haber glorificado, presuntamente, los atentados terroristas de Hamás. La ministra alemana de Familia, Karin Prien, ha ordenado una revisión de las ayudas públicas destinadas a «proyectos por la democracia».
Según el libro «Infiltración: El islam político continúa su avance«, de Sasha Adamek, recientemente publicado, otros proyectos parecidos, con vínculos problemáticos con el islamismo, también han recibido jugosas subvenciones públicas por parte de las instituciones de Alemania.