La diputada laborista británica Stella Creasy, que se ha definido en numerosas ocasiones como una «feminista orgullosa», ha desatado una fuerte polémica en Reino Unido después de participar en una celebración musulmana en Londres en la que hombres y mujeres aparecían organizados de forma separada.
Creasy, representante de una circunscripción del norte de Londres, asistió este fin de semana a la 46ª edición de la marcha Milad Al Nabi, una celebración organizada con motivo del nacimiento de Mahoma. La controversia comenzó cuando varios usuarios observaron que en las imágenes difundidas por la propia parlamentaria sólo aparecían hombres.
La columnista de The Times Jenni Russell le preguntó públicamente: «¿Dónde están las mujeres, Stella Creasy? ¿Por qué están excluidas?». La diputada respondió inicialmente negando que estuvieran excluidas y recomendándole acudir a la celebración del próximo año para comprobarlo personalmente.
«Muchas religiones tienen eventos separados»
La discusión continuó posteriormente en X. Ante nuevas preguntas sobre la ausencia de mujeres en las imágenes principales, Creasy reconoció que «muchas religiones tienen eventos y estructuras separados», defendiendo así que determinadas celebraciones religiosas puedan organizarse de forma diferenciada entre hombres y mujeres.
La parlamentaria publicó después otro vídeo en el que aparecía junto a varias mujeres musulmanas cubiertas con burka y chalecos reflectantes. Creasy aseguró que esas jóvenes serían «las futuras optometristas, abogadas, contables, cirujanas y líderes de nuestra comunidad y nuestro país».
La publicación generó una nueva oleada de críticas, tanto por parte de usuarios contrarios a la segregación por sexos como de quienes reprocharon a la izquierda británica aplicar criterios diferentes dependiendo de la comunidad implicada.
La polémica por el doble rasero
El episodio ha adquirido especial relevancia por las posiciones anteriores de la propia Creasy. En 2022, la diputada laborista atacó públicamente al histórico Garrick Club de Londres, al que describió como un «club de viejos amigos» y criticó por unas normas de admisión que, a su juicio, discriminaban a las mujeres.
Sus adversarios conservadores consideran ahora que existe una contradicción evidente entre aquella postura y su defensa actual de estructuras religiosas separadas por sexos. La portavoz conservadora de Mujer e Igualdad, Joy Morrissey, acusó a Creasy de participar en un comportamiento «divisivo y excluyente».
«Stella Creasy debería saber que no es aceptable participar en este tipo de comportamiento», afirmó, antes de anunciar que los conservadores estudiarán el asunto dentro de su comisión sobre cultura e integración.