Una encuesta exclusiva de ITV News/Ipsos ha desvelado que la inmigración se ha convertido en uno de los temas más divisivos en la sociedad del Reino Unido, tras un verano de protestas y debates encendidos sobre la acogida de solicitantes de asilo.
El estudio, realizado entre el 31 de octubre y el 4 de noviembre a más de 2.000 personas de entre 16 y 75 años, muestra un panorama de creciente polarización: el 85% de los participantes considera que el país está fracturado, y una gran mayoría identifica la inmigración como el principal motivo de esa división.
Más de dos tercios de los encuestados (67%) opinan que el número de inmigrantes en el Reino Unido es excesivo, una percepción que se mantiene de forma transversal entre distintos grupos sociales y étnicos. Incluso entre las minorías, donde tradicionalmente ha habido posturas más moderadas, la mitad de los británicos de origen asiático y el 45% de los de ascendencia africana comparten esa sensación de saturación migratoria.
El estudio también revela diferencias generacionales notables. Entre los jóvenes de 16 a 25 años, tres de cada diez consideran adecuados los niveles actuales de inmigración, mientras que entre los mayores de 55 años esa cifra se reduce al 10%, reflejando un claro contraste en la percepción de ambos grupos sobre el futuro del país.
Las preocupaciones sobre los efectos económicos y sociales de la inmigración son amplias. Casi la mitad de los entrevistados (46%) cree que el impacto es negativo para el Reino Unido, y cifras similares se repiten al hablar del sistema nacional de salud (48%) y de otros servicios públicos. Además, un 62% afirma que la llegada de inmigrantes ha agravado la escasez de vivienda, mientras que un 40% considera que también repercute en las oportunidades laborales.
En el plano geográfico, el sentimiento de malestar es más intenso en las regiones de East Midlands y West Midlands, donde la percepción de competencia por el empleo es más fuerte. Asimismo, las personas blancas expresan un nivel de preocupación superior (46%) al de las minorías étnicas (25%).
Buena parte de este malestar se centra en las travesías en pequeñas embarcaciones a través del Canal de la Mancha, uno de los temas que más titulares ha generado en los últimos meses. Tres de cada cuatro británicos lo mencionan como una de sus principales inquietudes, solo superada por la situación económica nacional. En el sureste del país, donde los desembarcos son más visibles, el porcentaje de quienes se declaran preocupados alcanza el 80%.
En conjunto, los datos apuntan a que la inmigración y los cruces de migrantes por el canal seguirán siendo asuntos determinantes en el debate político británico. Más allá de las cifras, el estudio refleja una sociedad profundamente dividida respecto a cómo gestionar su identidad, sus fronteras y su futuro común.