VOX ha anunciado una ofensiva inmediata en el ámbito europeo contra la regularización acelerada de inmigrantes ilegales impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez, una iniciativa que la formación considera una grave cesión en materia de control migratorio y de seguridad.
La decisión del Ejecutivo, que será aprobada por la vía de urgencia y sin debate parlamentario, permitirá paralizar expulsiones y abrir el camino a permisos posteriores de residencia y arraigo para inmigrantes ilegales en España. Según reconoce el propio Gobierno, el procedimiento será rápido y extraordinario, con el objetivo de extender «derechos» sin reforzar previamente los mecanismos de verificación ni los filtros de seguridad exigibles.
Ante este escenario, el partido liderado por Santiago Abascal ha puesto en marcha una batería de actuaciones en Bruselas y en distintas capitales europeas. Entre ellas, el envío de comunicaciones formales a las representaciones diplomáticas y el contacto directo con aliados en gobiernos de otros Estados miembros, a quienes ha pedido que trasladen el asunto al Consejo de la Unión Europea por sus posibles efectos sobre la libre circulación, la cooperación policial y el funcionamiento del espacio Schengen.
De forma paralela, VOX ha solicitado una reunión urgente con el comisario europeo de Interior, Magnus Brunner, para reclamar una reforma normativa que permita acelerar la expulsión de inmigrantes ilegales que delinquen y para advertir del riesgo de «efecto llamada» que, a su juicio, provocará una regularización masiva tramitada sin controles suficientes.
La formación también ha registrado una petición de comparecencia y debate inmediato en la comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior (LIBE) del Parlamento Europeo, con el objetivo de que las instituciones comunitarias analicen el impacto real de esta medida sobre la seguridad interior y la coordinación entre Estados.
Desde VOX recuerdan que no es la primera vez que alertan de las consecuencias de este tipo de políticas. En etapas anteriores, junto a varios socios europeos, remitieron una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, cuando PP y PSOE respaldaron la tramitación de esta regularización, advirtiendo de su incidencia directa sobre Schengen y de la necesidad de disponer antes de sistemas eficaces de control y deportación.
El partido sostiene que la inacción de Bruselas ante decisiones de este calibre equivale a asumir sus efectos y reclama una reacción firme frente a lo que califica como una política que «recompensa la ilegalidad», debilita las fronteras y compromete la seguridad nacional.
A lo largo de la jornada, VOX prevé ir difundiendo las cartas enviadas, los contactos realizados y las respuestas obtenidas, con el objetivo de forzar un posicionamiento claro de las instituciones europeas y mantener informada a la opinión pública sobre el desarrollo de esta ofensiva diplomática.