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Carla Toscano: ‘La lucha contra la ideología de género es la batalla cultural de nuestra época’

ENTREVISTA A LA DIPUTADA DE VOX EN EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

La Gaceta de la Iberosfera entrevista a la diputada de VOX en el Congreso, Carla Toscano, portavoz en la Comisión de violencia de género.

Su vida sería mucho más tranquila si caminara por el camino de la moderación, es decir, si aceptara todo lo que es el consenso, todas las terminologías que impone el consenso progresista, y aceptara términos como violencia de género, feminicidios, brecha salarial. ¿Está usted de acuerdo?

-Absolutamente. A veces he pensado lo fácil que sería la vida si adoptáramos ese lenguaje, si pasáramos por el aro, pero yo creo que VOX ha llegado precisamente para romper ese consenso y yo además siempre he sido muy pesada en cuanto a cuestionarme las cosas. Si todo el mundo dice algo, yo me lo planteo, y muchas veces he escogido un camino que no era el típico ni el esperado. Esto me recuerda a un poema de Robert Frost: “El camino no elegido”. Dice “dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo escogí el menos transitado y eso hizo toda la diferencia». Creo que coger el camino el distinto al consenso marca y te cambia la vida.

A usted le ha puesto Santiago Abascal en la primera línea del combate ideológico que tan importante es para VOX. Dígame, ¿usted pidió ese puesto en esta trinchera o preferiría haber tenido otro puesto, en otra comisión con menos exposición pública?

-No lo pedí. En su día lo que pedí es que quería estar atrás, donde no se me viera. Pero luego las circunstancias me pusieron donde estoy, y a partir de ahí sí que tenía muy claro que quería estar encima del feminismo y encima de la ideología de género porque, como no me canso de decir, creo que es la batalla cultural de nuestra época y para mí ha sido el motor principal que me ha hecho querer estar en VOX.

Usted no es una política profesional, bueno la verdad es que la inmensa mayoría de los diputados de VOX no son políticos profesionales. Desde esa perspectiva, cuénteme, ¿qué es lo mejor que ha encontrado usted en la actividad parlamentaria?

-Lo mejor, yo creo que es, además de lo que acabo de decir, que es muy satisfactorio poder estar en una batalla que yo considero vital. Creo que para mí lo mejor es estar rodeada de los compañeros que tengo, tener el privilegio de conocer y estar mano a mano y en el día a día con personas como Santiago Abascal, Iván Espinosa de los Monteros, Cristina Esteban, Juan Luis Steegmann, Rafafel Lomana, el General Rosety… Estar con personas tan maravillosas. A veces cuando estoy en el hemiciclo digo: tengo a mi derecha al General Asarta, que es el héroe de Nayaf, y a mi izquierda al General Rosety, entonces me tengo que pellizcar para ser consciente de lo afortunada que soy por tener tantos compañeros, algunos que no he nombrado incluso, pero creo que es un privilegio, es lo mejor de esta experiencia.

Y ahora no tengo más remedio que preguntarle qué es lo peor que ha encontrado.

-Lo peor de ser diputada de VOX es que vivimos muchísimos ataques y una demonización constante en cualquier situación, en las comisiones, en los plenos… pero creo que lo peor en esta última etapa han sido las amenazas. Lo que más me ha dolido y lo que más me preocupa son las amenazas a mis hijos. Amenazas incluso en persona. Esas amenazas de muerte por pensar distinto, por defender ciertos valores como la igualdad, la presunción de inocencia, la familia… me parece que es lo peor que ha ocurrido. Deberíamos plantarnos que está pasando en España si por defender esas cosas estás en una situación de riesgo.

Ya por curiosidad, ¿cómo llega usted a VOX?

-No lo busqué la verdad. Siempre me ha interesado la política y estaba en alguna asociación de la sociedad civil, siempre en temas políticos y estaba muy metida en el tema del feminismo. Santiago Abascal contactó conmigo y me propuso participar. Considero que es un honor que Santiago Abascal quisiera contar conmigo.

Por las noches traga techo pensando en la Ley del Menor, por ejemplo, o logra dejar colgado su escaño de diputada en el perchero cuando llega a casa.

-No, nunca dejo el escaño. Siempre estoy con esos temas en la cabeza, en los papeles, los hablo mucho en casa, a mis hijos les hablo mucho de lo que está pasando. Mi hija creo que ya sabe más que yo. Tengo por el salón sentencias que me estoy estudiando constantemente, llamadas con víctimas de la Ley de Violencia de Género, esto no se acaba nunca. Reconozco que a lo mejor debería desconectar más pero estoy siempre con eso.

Para la inmensa mayoría de los españoles, cruzarse todos los días en los pasillos de la sede de la soberanía nacional con proetarras, con golpistas catalanes, sería muy duro. Usted, ¿cómo lo lleva?

-Muy duro. Es muy duro. No nos debemos acostumbrar al mal. Si eso te deja de afectar (…). Cruzarte con personas, no voy a decir todas, pero, por ejemplo. de Bildu, que representan el mal… No te acostumbras, te revuelve las tripas siempre. Y creo que no nos tenemos que acostumbrar.

Una pregunta dolorosa, bueno, al menos para mí. Ahora que conoce más de los demás, ¿qué opinión tiene del periodismo en España?

-Pues yo creo que el mundo del periodismo español está muy estropeado porque los medios de comunicación se han convertido en peones y en brazos políticos de los partidos. Pero creo que si que hay periodistas independientes y libres y medios libres, pocos pero los hay. Creo que esas personas y medios tienen la obligación moral de decir la verdad y de seguir defendiendo el bien. Un poco como VOX en la política, que somos como la aldea de Astérix, creo que al igual que VOX es el reducto que queda para dar la batalla por el bien, los medios libres e independientes también tienen esa misión.

¿Dónde se imagina que estará Carla Toscano dentro de 5 o 10 años y donde estará VOX?

-Yo misma no lo sé, no sé dónde estaré. Si sé que quiero estar en la batalla de la ideología de género y en la batalla por el bien, la verdad y la belleza. Quiero seguir en la batalla. ¿Dónde? Dios dirá. Y VOX espero que esté, sino en el Gobierno, en una posición con capacidad de cambiar las cosas.

Si tuviera un teléfono mágico que pudiera conectar consigo misma cuando tuviera 20 años y pudiera en una breve conversación darse algún consejo, ¿cuál sería?

-Me daría muchos consejos, me diría muchísimas cosas que no puedo decir aquí. Pero sobre todo me advertiría sobre algunas personas.

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