Save the Children ha alertado este jueves sobre la situación de vulnerabilidad que afrontan las mujeres venezolanas embarazadas y las madres de recién nacidos un mes después del doble terremoto que sacudió el norte del país. Según las estimaciones de Naciones Unidas, alrededor de 4.000 mujeres darán a luz en las próximas semanas, lo que supone cerca de 130 nacimientos diarios en un contexto marcado por la emergencia humanitaria.
En un comunicado, la organización ha destacado la necesidad urgente de garantizar que miles de mujeres embarazadas y familias con bebés recién nacidos tengan acceso a atención sanitaria, alimentos nutritivos y refugio seguro, tras una catástrofe que ha afectado gravemente a las infraestructuras y servicios esenciales.
De acuerdo con los datos de la ONU, más de 36.000 mujeres embarazadas se han visto afectadas por los terremotos, de las cuales unas 4.000 tendrán que afrontar el parto durante el próximo mes.
«Los dos terremotos, de magnitud 7,2 y 7,5, sacudieron el país el 24 de junio, destruyendo o dañando decenas de instalaciones sanitarias e interrumpiendo servicios esenciales de salud materna e infantil», ha señalado Save the Children. La ONG ha advertido además de que numerosos profesionales sanitarios también se han visto afectados por el desastre, mientras que algunos han perdido la vida.
La situación es especialmente preocupante en La Guaira, donde el principal hospital de maternidad continúa cerrado. Aunque se mantiene una atención básica, los casos de mayor complejidad deben ser derivados a Caracas, lo que dificulta el acceso a una asistencia especializada para muchas mujeres.
«Muchas mujeres embarazadas, personas cuidadoras y sus hijos e hijas que han perdido sus hogares viven actualmente en refugios temporales donde el acceso a atención prenatal, alimentación adecuada, agua potable y saneamiento es limitado», ha advertido la organización.
Los elevados niveles de estrés y ansiedad durante el embarazo pueden tener consecuencias en la salud de las madres y en el desarrollo de los bebés, aumentando el riesgo de parto prematuro e incluso de aborto espontáneo. Asimismo, ha indicado que los recién nacidos expuestos a altos niveles de estrés materno durante la gestación pueden presentar mayores niveles de miedo, tristeza y angustia durante los primeros meses de vida.
La organización también ha alertado de que la falta de acceso a alimentos nutritivos, las donaciones no reguladas de leche de fórmula y la disminución de los controles prenatales incrementan el riesgo de desnutrición infantil, bajo peso al nacer y complicaciones durante el embarazo y el parto.
Ante esta situación, Save the Children ha instado a los gobiernos, donantes y organizaciones humanitarias internacionales a reforzar la respuesta de emergencia para garantizar que las mujeres embarazadas y lactantes afectadas por los terremotos puedan acceder de forma continuada a atención prenatal, asistencia durante el parto y cuidados posnatales de calidad.
La ONG reclama también apoyo especializado para la alimentación de bebés y niños pequeños, además de garantizar el suministro de alimentos nutritivos, refugios seguros, agua potable, saneamiento y productos esenciales para recién nacidos, tanto durante la emergencia actual como en los próximos meses.