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EN MEDIO DE LA POPULARIDAD DE SU 'GUERRA CONTRA LAS PANDILLAS'

Elecciones en El Salvador: Bukele busca seguir en el poder tras ignorar la Constitución

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele. Europa Press

El Salvador celebra elecciones presidenciales este domingo 4 de febrero. El presidente Nayib Bukele goza en promedio de más del 80% de aprobación. Mientras que sus rivales, que son cinco, no superan el 12 % en conjunto. Tampoco han demostrado intención de armar una coalición. Individualmente ninguno tiene más de 5% de respaldo.

Tanto apoyo se debe mayormente a la «guerra contra las pandillas». Durante el Gobierno de Bukele han encarcelado a 75.000 personas. Eso es más del doble de la población carcelaria de un país como Ecuador (que tiene cerca de 32.000 reclusos). El contraste es aún más marcado considerando que El Salvador tiene 6 millones de habitantes y Ecuador 18 millones. 

«Necesitamos que salgan a votar masivamente para desaparecerlos de una vez por todas»

Para continuar en la lucha contra la delincuencia, Bukele echa mano de un enfático discurso. «Nuevas Ideas tiene la mayoría calificada, pero con tan solo un diputado menos, perderíamos esa mayoría y pondríamos en riesgo la guerra contra las pandillas. La oposición podrá lograr su verdadero y único plan: liberar a los pandilleros y ocuparlos para regresar al poder», espetó en X, antes Twitter.

Aunque el discurso de mano dura contra la delincuencia es lo que ha posicionado a Nayib Bukele en El Salvador y el mundo, no es el más radical en su partido. Un ejemplo clave es su primo. Xavi Zahblá Bukele es presidente de Nuevas Ideas. Para lanzar su campaña a principios de diciembre arengó a sus simpatizantes: «Matemos hasta la última célula, quitemos ese cáncer que le hizo tanto daño a nuestro país (…). Necesitamos que salgan a votar masivamente para desaparecerlos de una vez por todas».

Separación de poderes en peligro

Ahora Bukele no solo pone en juego el dominio del Ejecutivo, pues en las próximas elecciones podría controlar casi por completo el Legislativo. Su partido, Nuevas Ideas, aspira a 57 de los 60 curules parlamentarios. Eso luego que una reforma redujo las diputaciones de 84 a 60.

Por medio del apoyo del Congreso, Bukele ha podido incidir en el tercer poder: la Justicia. Lo cual le permite controlar los tres poderes. Un caso clave fue la destitución de magistrados (y suplentes) de la Corte Suprema y al Fiscal General.

Los legisladores acusaban a la Corte Suprema de emitir sentencias «arbitrarias». Por ejemplo, el máximo tribunal se opuso a algunas restricciones del Ejecutivo en el plano del coronavirus. No es un dato menor que El Salvador fue uno de los primeros países en restringir la libertad de sus ciudadanos durante el confinamiento por causa del coronavirus. En respuesta, la Corte Suprema se opuso a Bukele por restringir la libertad de los salvadoreños.

¿Socialmente conservador?

En vista del confinamiento, las redes sociales como Instagram tuvieron con auge por medio de los «directos». En aquellos días Bukele fue requerido por el artista Residente Calle 13 para hacer una transmisión de este tipo. Sin embargo, el presidente de El Salvador sorprendió al defensor de regímenes globalistas. Aunque pensó que podrían tener afinidad por la implementación de medidas autoritarias, Bukele no cedió en el plano social. Durante el directo intervino el también artista Bad Bunny y pidió a Residente que le preguntara al mandatario sobre el aborto y el «matrimonio» entre personas del mismo sexo. En ambos casos Bukele se opuso rotundamente.

Es decir, decepcionó a los «músicos» promotores del socialismo el uno y de la agenda progresista el otro. Por sus posturas a favor de la vida y la familia tradicional Bukele ha ganado el respaldo de muchos políticos y referentes de derecha, aún sin ser un político con definiciones ideológicas claras.

El accionar más cuestionado del Congreso contra la Corte fue aclarar que la Constitución no permitía una nueva reelección al presidente. Una vez reemplazados los magistrados, los nuevos sí le dejaron a Bukele ser candidato. Sin embargo, el presidente centroamericano ha sido criticado internacionalmente por saltarse lo que prevén las leyes para aspirar a un nuevo mandato.   

Estos aparentes abusos de poder también se ven sobre todo en el ámbito periodístico. La libertad de prensa que se ha reducido sustancialmente durante el Gobierno de Bukele. Solo en el último año se redujo en un 111%.

No obstante, haber logrado que El Salvador pase de ser uno de los países con más criminalidad en la región a estar incluso por debajo de EEUU impulsa el apoyo al mandatario. Ahora está por verse si eso irá de la mano con la promoción de la libertad para la sociedad civil en los próximos cuatro años o si se restringirá junto al aumento de poder del mandatario.

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