«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
López Aliaga acusó a Petro de alinearse con las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua

El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, declara persona «no grata» a Gustavo Petro y le retirará la medalla de honor de la ciudad

Gustavo Petro y Rafael López Aliaga. Europa Press

En plena crisis diplomática entre el Perú y Colombia por la soberanía de la isla Santa Rosa, el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, anunció que propondrá al Concejo Metropolitano retirar la «Medalla de Lima» que el presidente colombiano Gustavo Petro recibió en 2012 de manos de la entonces alcaldesa socialista Susana Villarán.

«No merece la Medalla de Lima. Es una persona que nos insulta, que está invadiendo territorio peruano y que es persona no grata», dijo el alcalde durante un acto. López Aliaga acusó a Petro de alinearse con las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua y de intentar «tirar una guerra» a Perú para tapar sus problemas internos.

La distinción fue concedida cuando Petro era alcalde de Bogotá y se acompañó del título de Huésped Distinguido. La propuesta de retirarla se someterá a votación en el Concejo Metropolitano.

El enfrentamiento surge después de que Petro declarara que no reconoce la soberanía peruana sobre la isla Santa Rosa, administrada históricamente por Perú y situada en el Amazonas, frente a la ciudad colombiana de Leticia. El caso se ha agravado con el sobrevuelo no autorizado de una aeronave militar colombiana sobre la isla, lo que motivó una nota de protesta formal del Gobierno de Dina Boluarte.

Mientras en Perú crece la indignación, en España la posición de Petro recuerda un episodio reciente: en 2023, el presidente colombiano fue recibido con honores por el Gobierno del PSOE y aplaudido por el PP. El Consejo de Ministros le concedió el Collar de la Orden de Isabel la Católica y, en una sesión conjunta de las Cortes, diputados y senadores socialistas, separatistas y populares se levantaron para ovacionarlo.

Incluso el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, participó en el aplauso, mientras que el grupo de VOX abandonó el hemiciclo en señal de protesta. Su presidente, Santiago Abascal, lo definió sin rodeos: «Petro es a Colombia lo que Otegi es a España, un terrorista no arrepentido».

La gira española de Petro incluyó un acto solemne en el Ayuntamiento de Madrid, donde el alcalde popular José Luis Martínez-Almeida le entregó la Llave de Oro de la ciudad en «testimonio de amistad y reconocimiento al pueblo colombiano». VOX denunció aquella entrega como «una afrenta, un insulto y un desprecio absoluto a los españoles y a la democracia».

Hoy, con Petro señalado por su silencio ante las peticiones de protección del senador y candidato presidencial Miguel Uribe, asesinado recientemente, el gesto de PP y PSOE de agasajarlo adquiere un significado todavía más controvertido. López Aliaga, desde Lima, ha dado un paso que en España ni el PP ni el PSOE se atreven a dar: romper públicamente con Petro y señalarlo como un enemigo de la libertad y de la soberanía nacional.

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