«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Ha pedido proteger principios como la vida, la libertad y la propiedad privada

Javier Milei desmonta a la izquierda en el Foro de Davos: «Occidente está en peligro por abrazar el socialismo en forma de ‘wokismo'»

Javier Milei. Redes sociales

El presidente de Argentina, Javier Milei, ha cargado en su discurso en el Foro de Davos contra el socialismo y su versión moderna, la ideología ‘woke’, y ha defendido que Occidente sólo podrá recuperar su prosperidad si vuelve a las raíces intelectuales y morales que, a su juicio, hicieron posible su desarrollo.

Ante líderes políticos y económicos, el mandatario ha presentado una firme reivindicación del capitalismo como pilar del progreso. Ha sostenido que el sistema de libre empresa es el único capaz de combinar crecimiento, eficiencia y justicia, y ha advertido de que sin iniciativa privada no puede sostenerse el nivel de vida. «Sin empresarios no hay producción y la sociedad se empobrece», ha subrayado.

Milei ha situado su intervención dentro de una defensa más amplia de lo que considera los fundamentos de la civilización occidental. Ha llamado a inspirarse de nuevo en la tradición clásica griega, el derecho romano y los valores judeocristianos como base para «salvar a Occidente», y ha pedido proteger principios como la vida, la libertad, la propiedad privada y la no agresión como ejes de cualquier orden democrático.

En el plano internacional, ha utilizado el caso de Venezuela como ejemplo de los efectos, a su entender devastadores, de las políticas socialistas, a las que ha responsabilizado de «resultados catastróficos» en Iberoamérica. Frente a ese modelo, ha defendido una alianza de países comprometidos con la economía de mercado y las libertades individuales.

El presidente argentino también ha dedicado parte de su intervención a poner en valor los primeros resultados de su gestión. Ha destacado el descenso de la inflación, la reducción de la pobreza y el amplio programa de reformas impulsado por su Gobierno. En particular, ha elogiado el trabajo del Ministerio de Desregulación y ha cifrado en más de 13.500 las reformas estructurales emprendidas, una estrategia que ha resumido con el lema «Make Argentina Great Again».

En la recta final, Milei ha reclamado a la clase política que deje de obstaculizar a quienes, en su opinión, generan riqueza y bienestar. Ha negado que exista una contradicción entre eficiencia económica y justicia social, y ha defendido que los mercados no sólo son productivos, sino también moralmente legítimos.

Como cierre, ha lanzado un mensaje de optimismo sobre el futuro. Ha afirmado que el mundo está empezando a abandonar el intervencionismo y el «wokismo» para reencontrarse con las ideas de la libertad, y ha situado a América como el nuevo motor de ese cambio. «Si regresamos a las raíces de Occidente, un futuro mejor es posible», ha concluido.

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