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PARA 'PROMOVER LA DIVERSIDAD Y LA INCLUSIÓN'

Biden financia con 20.000 euros un espectáculo de ‘drag queens’ en Ecuador

Un espectáculo con 'drag queens'. Europa Press

El sello “Made in USA” ahora incluye un nuevo producto de exportación: los espectáculos de “drag queens”. Esos en los que en su mayoría hombres se visten como mujeres en un cabaret, al puro estilo Moulin Rouge. El último “beneficiario” de estas ayudas está en Sudamérica: por medio del Departamento de Estado, EE.UU. entregó $20.000 euros a un centro cultural en Ecuador para albergar «representaciones de teatro drag» en nombre de la “diversidad y la inclusión”.

La promoción de espectáculos de drag en países extranjeros cae dentro de los programas de diplomacia pública de EE. UU. que, según el Departamento de Estado, «apoyan el logro de las metas y objetivos de la política exterior de EE. UU., promueven los intereses nacionales y mejoran la seguridad nacional informando e influyendo en públicos extranjeros y expandir y fortalecer la relación entre el pueblo y el Gobierno de los Estados Unidos y los ciudadanos del resto del mundo».

«Es revelador que el Departamento de Estado de EE. UU. esté utilizando drag queens para hacer una transformación cultural en otros países», dijo el autor James Lindsay a The Post Millennial, «lo cual es un acto de guerra política, porque están haciendo lo mismo con los escolares de Estados Unidos».

Acto seguido el autor mencionado fue acosado por incontables activistas izquierdistas en Twitter por su crítica al drag. Dicho portal señala que esto demuestra que ha sido adoptada de manera tan prominente por la cultura dominante.

Ciudadanos financian lobby LGBT con sus impuestos

Es decir, no basta con adoctrinar a menores de edad en materia de agenda LGBT, ahora EE.UU. lo propaga a la región y lo hace con el dinero que sustrae de sus ciudadanos: con impuestos.

Los $ 20,600 dólares (cerca de la misma cantidad en euros) fueron entregados al Centro Ecuatoriano Norteamericano de la ciudad de Cuenca, como parte de los programas de diplomacia pública de los Estados Unidos. El lugar es mejor conocido como Centro Cultural Abraham Lincoln, donde alumnos cuencanos aprenden inglés. De manera que ahora los espectáculos de drag se imparten como parte de la cultura estadounidense.

“Para lograr los objetivos propuestos”, señala su sitio web, “se han desarrollado programas educativos, especialmente aquellos dirigidos a la enseñanza del español e inglés y la difusión de la historia, cultura, ideales, costumbres e instituciones del Ecuador y los Estados Unidos de América, a través de exposiciones, conferencias, conciertos, transmisiones radiales, recitales, actividades deportivas y toda clase de actividades culturales y sociales que promuevan un mayor conocimiento de la producción intelectual, científica, técnica y artística tanto del Ecuador como de los Estados Unidos de América.”

Dicho centro cultural ha recibido cientos de miles de dólares en subvenciones desde EE.UU. desde el 2009. Pero esta es la primera vez que se registra la recepción de fondos con el objetivo explícito de albergar espectáculos de drag.

Aunque ya en el año 2019 se llevó a cabo allí un espectáculo de drag para conmemorar el 50 aniversario de los disturbios de Stonewall. Sin embargo, no está claro si la financiación estadounidense contribuyó directamente a ello.

De acuerdo con USAspending.org, que detalla los gastos del gobierno de EE.UU., la subvención otorgada al centro cultural en Cuenca, Ecuador, entró en vigencia el 30 de septiembre y finalizará el 31 de agosto de 2023.

Drag queens para «promover la diversidad y la inclusión»

Los miles de dólares se gastarán para «promover la diversidad y la inclusión» a través de doce «representaciones teatrales», así como tres «talleres» y un documental de dos minutos de duración, cuyo contenido no está detallado.

El centro cultural fue fundado en 1957 y opera con la misión de “estrechar los lazos de amistad y entendimiento entre la República del Ecuador y los Estados Unidos de América, a través del intercambio intelectual y cultural; difundir la enseñanza del inglés y el español”.

Dichas esas relaciones se ven marcadas por la radicalización del Partido Demócrata. Cabe destacar que ninguno de los 50 senadores demócratas fue capaz de definir qué es una mujer, luego de que la candidata a juez de la Corte Suprema, Ketanji Brown Jackson (nominada por Joe Biden), no supo contestar la misma pregunta; alegando que no es bióloga.

Ahora pasaron de no poder definir qué es una mujer a financiar a hombres vestidos de mujeres para que estos den espectáculos sexualizados en otros países, como es el caso de Ecuador.

Esto a su vez deslegitima el discurso consistente en que estas manifestaciones son algo natural y espontáneo, pues todo ello está orquestado y financiado desde el poder. A menudo ciertos sectores políticos e ideológicos del centro político subestiman representaciones como esta. Pues no ven cómo afecta la soberanía de las naciones, en cuanto imponen nuevas costumbres que en este caso distorsionan lo que realmente es un hombre y una mujer.

La liga antisex que auguraba George Orwell en sus obras se vuelve realidad. Solo que en la actualidad los sexos no se anulan, sino que se exacerban y puede así terminar una mujer barbuda -al puro estilo circense- contando cuentos a un menor en nombre de la inclusión y exportando este modelo a toda la región.

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