Cuba afronta este sábado una nueva jornada de extensos apagones programados, con una afectación simultánea prevista de hasta el 56% del territorio nacional durante el horario de máxima demanda eléctrica, según las estimaciones difundidas por la estatal Unión Eléctrica (UNE). La situación confirma la persistencia de la crisis energética que atraviesa la isla desde mediados de 2024.
La UNE, dependiente del Ministerio de Energía y Minas, calcula para la franja vespertina-nocturna una capacidad de generación de 1.475 megavatios (MW), frente a una demanda máxima estimada de 3.300 MW. El diferencial entre oferta y consumo dejará un déficit de 1.825 MW, mientras que la afectación prevista alcanzará los 1.855 MW mediante desconexiones controladas destinadas a evitar interrupciones desordenadas del sistema eléctrico nacional.
El deterioro estructural del sistema energético cubano responde también a la obsolescencia de buena parte de sus centrales termoeléctricas, varias de ellas con décadas de explotación y limitadas inversiones en mantenimiento y modernización. Según el parte oficial, ocho de las 16 unidades de generación termoeléctrica permanecen fuera de servicio debido a averías o labores técnicas programadas. Estas plantas representan aproximadamente el 40% de la matriz energética nacional y funcionan principalmente con crudo de producción local.
Otro 40% del mix energético cubano depende de motores de generación alimentados con diésel y fueloil importados. El 20 % restante de la generación procede de gas y de fuentes renovables, especialmente proyectos solares impulsados en cooperación con China. No obstante, la expansión de estas capacidades todavía resulta insuficiente para compensar las limitaciones de generación convencional y cubrir la demanda nacional.
Cuba requiere cerca de 100.000 barriles diarios de combustible para sostener sus necesidades energéticas, aunque la producción nacional ronda únicamente los 40.000 barriles. Fuentes oficiales reconocen que, en lo que va de 2026, solo han lleado al país dos cargamentos internacionales de combustible registrados públicamente.